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4 de mayo 2014 - 23:13

Infartante

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A los 8 minutos del segundo tiempo el partido estaba, lo que si dice habitualmente, "liquidado".

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River terminaba de convertir el tercer gol, florido por el taco de Cavenaghi, y del otro lado la imagen de un Racing inexpresivo que no había podido imponer juego ni siquiera en dos minutos consecutivos del partido. Pero el fútbol es muchas veces inimaginable, sorprendente, y fascinante.

La historia empezó con el millo inclinando la cancha en busca del triunfo necesario. Sobre los 8 minutos un desborde de Villalba casi termina en gol pero Cavenaghi no pudo de taco darle la potencia exacta y contuvo el Chino Saja.

A los 24 minutos hubo en la misma jugada tres penales. El primero de Saja a Carbonero cuando el volante iba a buscar una pelota que se le escurrió al arquero; el segundo también al colombiano cuando intentaba hacer una chilena; y el tercero, finalmente cobrado, el que le hacen al Keco Villalba - de muy buen partido-.

Fernando Canaghi lo hizo gol desde los doce pasos y River se trepaba ala punta.

-¡Goooooooooooollllllll! ¡Rompiste el maleficio Fernandino!

A los 26 hubo otro penal sobre el Keco no sancionado.

-¡Aval, cobrá! ¡Lo tiene agarrado! Este de Aval no tiene nada.

Dos minutos después un jugadón colectivo terminó con Saja enviando al corner un remate de Lanzini.

Pero pisando los 37 minutos, un foul innecesario de Maidana termina en el empate de cabeza para Racing.

-¡No podemos hacer un foul así! ¿Al fútbol se juega con la cabeza fría y el pecho caliente! ¿Por qué le comete infracción si está lejos del arco y de espaldas? Le regalás un tiro libre, y te termina embocando de pelota parada un equipo que no te había ni despeinado durante todo el primer tiempo.

Por suerte Carbonero puso de nuevo las cosas en su lugar sobre los 43 minutos y nos fuimos al vestuario de nuevo arriba.

-¡Goooooooooooollllllll! ¡Goooooooolllllllllll! ¡Que manera de gritar este gol, que desahogo madre mía!

En el segundo tiempo, como ya dijimos al principio, la historia parecía liquidada desde el inicio con el gol de taco de Fernandino.

Pero una contra, sí una contra a un equipo que va ganando cómodo 3 a 1, primera jugada ofensiva de Racing en todo el partido, termina en el descuento de Hauche y le pone un poco de dramatismo a un partido que parecía condenado a morir en el toquecito de River.

A los 34 minutos Cerro debió ser expulsado por una patada descalificadota a Manu Lanzini, y Carbonero recibió otra del mismo tenor.

River realizó cambios que desactivaron el circuito de juego, se tiró atrás, Racing se animó tibiamente y sobre los 45 minutos se fue Maidana expulsado por doble amarilla cuando faltaban cinco más de descuento.

-Uhhhhhhhh, nos quedamos sin Joni para la próxima! Espero que no le den más de una fecha ¿no?

Y cuando todo se moría, Rojas levanta irresponsablemente la mano y comete un penal incomprensible.

-¡Pero...¿Será posible LPMQMP?! ¡Rojas, ¿qué carajo quisiste hacer?¡Que malos recuerdos me trae esta jugada LPM! Estamos perseguidos por este maleficio! ¡Nos va a empatar este Racing que no puede hacer mas de tres pases seguidos!

Y como un Tiranosaurio Rex apareció la figura de Leandro Chichizola para atajarle el penal, nada mas y nada menos, que a Saja que le pega con un fierro.

-¡Grande Chichiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! ¡Vamos River carajo! ¡Vamos que somos campeones!

Ganamos y nos subimos de nuevo a la punta. Sufriendo hasta cuando parece que no vamos a sufrir. Bien el equipo, aunque faltó madurez para cerrarlo.

-¡Vamos que vamos!

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