Villalva fue la gran figura de River en el triunfo ante Lanús.
Lanús no es moco de pavo. Es un plantel con muy buenos jugadores y tal vez el equipo con mayor poder ofensivo del fútbol argentino.
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Arrancó rapidito el partido. Lo positivo de River es que al acostumbrado control de la pelota le sumo mayor verticalidad. Pero igualmente el dominio del terreno era del granate.
Tuvo la primera en un mano a mano que salvó Maidana en la línea y merodeaba permanentemente el área deRiver.
-¡No cazamo un fulbo hermano! ¡Nos tienen de acá para allá! Parece una salida al terreno de la colimba.
A los 34 minutos, cuando Marchesin sólo se había ensuciado el buzo con un remate de zurda de Cavenaghi -sí leyó bien, de zurda-, el Keco Villalba hizo una de otro planeta y se la dejó servida al Cavegol para abrir el marcador.
-¡Gooooooooolllllllllll, gooooooooooollllllll!¡Que golazoooooooooo! Ay, estoy mareado.¡vieja, tréme un vaso de agua que me bajó la presión con el grito!¿Y qué querés si grito un gol de River cada 15 días che!¡Me agarran fuera de estado! ¡Jajajaja!
Lo tuvo Lanús en el inicio de la segunda etapa con un remate que pegó en el ángulo cuando Barovero estaba vencido.
-¿Dónde prueban a los pibes de las inferiores de Lanús? ¿En una pista de atletismo? ¡Como corren mamita!
River, si bien en los primeros diez minutos se quedó demasiado atrás, comenzó a salir progresivamente hasta pararse bien para la contra. Lo tuvo a los 11 cuando el arquero desvió al corner un remate de Lanzini entrando por la izquierda y un minuto después con Cavegol por arriba del travesaño.
Hasta que a los 25 minutos, tras otra contra, el Keco la acarició a lo Trezeguet-perdonen la remembranza- y puso el 2 a 1 que terminaría por ser el definitivo.
-¿Viste lo que hizo el enano? ¡Poderoso el chiquitín!
Ya había entrado Funes Mori para reforzar la parte defensiva y el pelado Silva en el granate.
-¡Uhhhhh, este nos tiene de hijo! Que manera de sufrir.
Hasta el final del encuentro River estuvo más cerca del tercero que Lanús del descuento. No nos comimos las uñas como marca la historia y nos agarramos la cabeza con dos de Manu Lanzini y una de Carbonero que no fueron gol de milagro.
A los 38 minutos ingresó un pibito a la cancha y no lo podían agarrar.
-Este debe ser el hermanito del Keco porque no lo puede agarrar nadie!
River ganó un partido que parecía iba a perder.
-Perdimos tantos que debíamos haber ganado que este tiene un doble sabor. Bue, triple porque ¡el domingo, cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar!
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