El equipo argentino de Copa Davis entrena fuerte en Mendoza mientras un cauteloso optimismo ronda la delegación de cara al enfrentamiento con México. Los jugadores saben del favoritismo argentino y los propios mexicanos admiten una gran superioridad. Sin embargo, siempre habrá que asentarse en los refranes, en este caso el que señala que «los partidos hay que ganarlos en la cancha».
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Tras la confirmación por parte del capitán Franco Davin del equipo, que tendrá a Franco Squillari y al debutante Gastón Gaudio como singlistas, y a la pareja de dobles conformada por Martín García y Agustín Calleri, los argentinos completaron ayer su preparación físico-táctica y aguardan el sorteo que se efectuará hoy a las 13, en el Centro de Congresos y Exposiciones ubicado de la capital mendocina.
A pesar de que se vive un clima de cierta tranquilidad, Davin se preocupó por mejorar el nivel de Squillari, que hasta el momento no pudo encontrar el punto justo para darle sentido a la potencia de su zurda (sin dudas la principal arma del argentino), aunque el capitán confía en que encontrará su nivel a la hora de jugar por los puntos.
Los mexicanos, que en esta oportunidad no contarán con sus mejores jugadores (Alejandro Hernández y Mariano Sánchez), practicaron bajo las órdenes de su capitán, Oliver Fernández, quien se decidió por el juvenil Bruno Echagaray como singlista (el otro es Ortiz), y como compañero de dobles de Santiago González.
Sabiendo del potencial argentino, pero conociendo también sus propias limitaciones, Fernández reconoció ayer que Argentina es el «claro favorito, aunque eso no significa que México vino con los brazos caídos; al contrario, tenemos un plantel joven que espera dar un salto de calidad y pretende causar una sorpresa», indicó el entrenador, quien siguió atentamente los movimientos de los jugadores argentinos.
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