Una mayoría de jugadoras del seleccionado femenino de los Estados Unidos decidió nuevamente no cantar el himno de su país durante el Mundial de Australia y Nueva Zelanda, en el marco del reclamo por la "igualdad salarial" con los futbolistas hombres, y desató el enojo de varios referentes de su país.
La selección de fútbol femenino de EEUU no canta el himno y desata la furia en su país
La mayoría del plantel norteamericano decidió no entonar la canción patria en el partido con Portugal, por la Copa del Mundo. La decisión es en reclamo de "igualdad salarial" con los hombres.
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Polémica en EEUU: las jugadoras no cantan el himno.
En efecto, el ala más conservadora de los Estados Unidos cuestionó que sus jugadores no canten el himno y ni siquiera se lleven la mano al pecho, como suelen hacer sus connacionales en los eventos internacionales.
Este mensaje de lucha comenzó de la mano de la estrella Megan Rapinoe, y se extiende en las nuevas generaciones que llevan adelante la bandera de la igualdad en el mundo del fútbol.
En rigor, no fue el primer partido de esta Copa del Mundo que se desarrolla en Australia y Nueva Zelanda en el que la mayoría de las jugadoras de los Estados Unidos no entonaron las estrofas de su himno nacional.
Antes del debut frente a Vietnam, apenas tres futbolistas lo hicieron, lo cual generó una infinidad de críticas internas. En este último encuentro, que metió a las bicampeonas en octavos, apenas cinco de las futbolistas cantaron el himno mientras las otras seis permanecieron en silencio y ni siquiera pusieron su mano en su pecho.
El origen de todo fue en 2016, cuando Rapinoe, una de las más grandes futbolistas de la historia, se sumó a los pronunciamientos en contra del racismo en su país: se arrodilló durante y el himno y tiempo después declaró que probablemente nunca más iba a cantarlo. Esto fue un impacto directo y una bandera para el resto de sus compañeras, que ahora continúan con esa forma de expresarse ante situaciones que entienden injustas.
Ahora, la protesta está vinculada con la desigualdad salarial
Esta lucha de las mujeres que integran el seleccionado que defiende el título mundial se arrastra desde hace varios años. Incluso, en marzo de 2019 presentaron una demanda por discriminación de género contra la US Soccer por la diferencia en el pago con respecto a la selección masculina. La disputa con US Soccer se resolvió recién en febrero de 2022, cuando su demanda por igualdad salarial contra la federación se resolvió por 24 millones de dólares.
Andi Sullivan, Sophia Smith, Naomi Girma, Emily Fox, Trinity Rodman y Crystal Dunn no cantaron el himno en el partido inaugural y se negaron a hacerlo nuevamente contra Holanda y Portugal.
Pero sus compañeras, incluida la capitana Lindsey Horan, Alex Morgan y la arquera Alyssa Naeher, sí cantaron con las manos cruzadas sobre el corazón.
Estas diferentes posturas también despertaron críticas. Cuando habló del tema, Girma evitó abrir un conflicto interno y se limitó a contestar: “Creo que cuando estamos dentro del campo, antes del arranque de juego, nos estamos preparando para el partido, y ese [por el himno] no es el enfoque. Entonces, en última instancia, cada jugadora tiene la opción de cantarlo o no”.
Una decisión que despertó una infinidad de críticas en los Estados Unidos
Las campeonas mundiales se arriesgaron a provocar la ira del público y que las acusaran a las miembros del equipo de no ser lo suficientemente patriotas en el escenario mundial. La destacada periodista Megyn Kelly dijo que estaban dañando al país con su comportamiento: “Realmente creo que su versión de lo que es una feminista, lo que significa ser una mujer empoderada, al menos como mujer estadounidense, significa que debes odiar a tu país”.
Y con alta ironía agregó: “No se molestaron en colocarse la mano en el corazón mientras sonaba el himno nacional, ya que se destacaron allí representándonos a usted y a mí, al país, a nuestro ejército y a las personas que han dado su vida por el país que representan. Fue demasiado esfuerzo [para ellas] colocar su mano sobre su corazón, o Dios no lo quiera, cantar”.
Incluso, la ex gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, también fue crítica, publicando en redes sociales: “El equipo de fútbol femenino de EE. UU. está viviendo el Sueño Americano. Nacieron en el país más libre y justo del mundo que ha recompensado su arduo trabajo. Deberían recordar esa bendición y los hombres y mujeres que la defenderán con orgullo la próxima vez que suene el himno nacional”.
Esta medida de no cantar el himno provocó que en 2017 US Soccer tomase la determinación de prohibir que las jugadoras no podían arrodillarse durante el himno, pero esto fue derogado en febrero de 2021 antes del partido de ese año contra Australia en los Juegos Olímpicos, donde todas las jugadoras menos una se arrodillaron.
Rapinoe se mantuvo firme en su protesta, por eso antes de la Copa del Mundo en Francia 2019 dijo: “Probablemente nunca me pondré la mano sobre el corazón. Probablemente nunca volveré a cantar el himno nacional. Siento que es una especie de desafío en sí mismo ser quien soy y usar la camiseta y representarla”.
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