Lanús se defendió con orden y terminó venciendo de contraataque a un Vélez al que le faltó profundidad.
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Vélez necesitaba ganar por dos goles y por eso se propuso atacar desde el primer minuto, pero fue justamente en éste donde tuvo la jugada más clara para convertir después que Escudero gambeteara a cuatro jugadores de Lanús y elevara el remate final ante la salida de Bossio. Lanús se ordenó con un plan estratégico 4-1-4-1, con Pelletieri delante de la línea de cuatro defensores y a pocos metros de éste, cuatro mediocampistas con la misión primordial de destruir antes que construir juego, dejando sólo a Graf como delantero.
Vélez intentó abrir este esquema con toques cortos y habilidad, pero terminó juntando sus delanteros y mediocampistas en el borde del área, chocando permanentemente contra la barrera que le impuso Lanús. Un error infantil de Sessa, que salió a rechazar con la pierna y se equivocó, le permitió a Archubi marcar el gol de la victoria. Esta desventaja puso a Vélez a una diferencia inalcanzable, ya que tenía que marcar cuatro goles para clasificarse directamente.
En los últimos minutos, Lanús especuló con la desesperación de Vélez, que empujó más de lo que atacó, y hasta pudo marcar algún gol más.
Ahora, en la segunda ronda de la Sudamericana, se enfrentará a Corinthians, que tiene como técnico a Emerson Leao, con quien la gente de Lanús tuvo un grave incidente en la Copa Conmebol cuando el brasileño dirigía a Atlético Mineiro.
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