La estadounidense Monica Seles y el español Andrés Gimeno ingresaron al Hall de la Fama del tenis en una emotiva ceremonia celebrada en la ciudad estadounidense.
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"Cuando conversamos acerca de mi incorporación al Hall de la Fama surgió la pregunta. ¿Hay que incluir el tema del apuñalamiento o no? Decidimos que sí. Lamentablemente es parte de mi carrera", dijo la ex número uno del mundo, que celebró con uno de sus característicos gritos su consagración.
Seles, que dominaba con claridad el tenis femenino a principios de los 90, fue apuñalada por un desequilibrado alemán llamado Günter Parche durante el torneo de Hamburgo el 30 de abril de 1993.
La serbia -nacionalizada estadounidense en 1994- regresaría al circuito tras 27 meses de ausencia, y pese a que su nivel ya no era el de antaño logró ganar el Abierto de Canadá inmediatamente después de retornar y el Abierto de Australia en enero de 1996.
Seles ganó nueve Grand Slam y otros 44 torneos, y permaneció durante 178 semanas al frente del ranking mundial.
"Voy a seguir este deporte en el futuro para ver cuánto más rápido puede volverse", dijo Seles, que lanzó uno de esos potentes alaridos que la hicieron famosa en los partidos.
"Por los viejos tiempos", dijo sonriente. "Sencillamente tenía que hacerlo".
Gimeno fue premiado como el campeón de Roland Garros de más edad en la historia. El español conquistó el Abierto francés en 1972 a los 34 años. También llegó hasta la final de Australia 1969 y las semifinales de Roland Garros 1968 y Wimbledon 1970.
El español de 71 años ganó un total de nueve torneos y llegó a ser número nueve del mundo en los inicios de la era abierta del tenis.
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