El presidente de la FIA ahora amenaza con quedarse.
El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley, furioso por las declaraciones que hizo el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, quiere que se disculpe y amenaza con permanecer en su puesto, según "La Gazzetta dello Sport".
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El diario deportivo de Milán tuvo acceso a la carta que el inglés envió al dirigente de la escudería italiana, que también preside la Asociación de Escuderías de Fórmula 1 (FOTA).
"Si quieres que el acuerdo que alcanzamos tenga algunas esperanza de sobrevivir, la FOTA y tú tenéis que rectificar inmediatamente vuestras declaraciones", escribe Mosley.
El presidente de la FIA, muy disgustado por haber sido descrito como un "dictoador", considera esa acusación "fuera de lugar e insultante para los 26 miembros del Consejo del Automóvil que debatieron y votaron todas las reglas de la Fórmula 1 desde 1980, por no decir para la FIA, que reúne a 122 países".
El miércoles la FIA y la FOTA anunciaron que habían alcanzado un acuerdo para resolver el conflicto que mantenían desde hace semanas poniendo fin al proyecto de campeonato paralelo en 2010.
Entonces Max Mosley anunció que no se presentará a su reelección por quinta vez después de haber pasado 16 años al frente de la FIA.
Al término de la reunión celebrada en París, Montezemolo declaró que no quería que el próximo presidente de la FIA fuera un "dictador".
"Hasta octubre, soy el presidente de la FIA", añade en su carta Mosley.
"Considero abiertas todas las opciones. El futuro de la FIA no lo decidirás tú ni la FOTA, sino sus miembros", advierte.
Según La Gazzetta, di Montezemolo respondió de inmediato a Mosley explicando que todo lo que pudiera haber leído en la prensa era fruto de malentendidos y malas interpretaciones.
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