El AS Pirae de Tahití es un equipo amateur, que deambularía por categorías regionales en países con fuertes ligas como Inglaterra o España, designado por sorpresa y en último momento para representar a Oceanía en el torneo de la FIFA que se disputa hasta el 12 de febrero, después de la baja forzada del Auckland neozelandés a causa de la crisis sanitaria.
"Nuestra ambición es superar la primera fase. Conocemos el foso que separa nuestro nivel y el fútbol internacional. Sería una gesta, pero a un solo partido todo es posible", afirmaba Heimana Salem, presidente del vigente doble campeón de Polinesia.
La Association Sportive Pirae se fundó en 1948 en Tahití, la isla más grande de las la Polinesia Francesa. En su palmarés con 10 ligas y nueve copas locales.
El equipo de tahitiano, cuya preparación se vio perturbada por casos de coronavirus, vivió un partido histórico este jueves contra el representante del país anfritrión, el Al-Jazira de Emiratos Árabes.
"No tengo la menor idea de su nivel, pero son profesionales. Si encadenamos dos victorias, ¡podemos jugar contra el Chelsea!", se ilusionaba el capitán Naea Bennett.
Sin embargo, este jueves quedaron eliminados al perder por 4-1 en el primer partido del torneo frente al Al-Jazira. El histórico gol del conjunto tahitiano fue ¡en contra! Mohammed Rabii despejó mal y la clavó contra su arco para el descuento de los isleños.
Bennett cuenta con cierta experiencia en el alto nivel... pero sobre arena: fue capitán de los 'Tiki Toa', la selección de Tahití de fútbol playa, subcampeona del mundo en 2015 y 2017.
Sobre césped, las prestaciones de los futbolistas del país son más limitadas. La zona Oceanía no posee el nivel de los otros continentes y Nueva Zelanda suele acaparar las pocas plazas disponibles para las competiciones internacionales.
El más joven del equipo, Tanetoa Haumau (17 años) salió de la Polinesia por primera vez en este viaje a Emiratos. El defensor, que realiza estudios de mecánica de automóviles, soñaba con ver "los rascacielos de Dubái", y espera causar buena impresión a Thomas Tuchel: "Nunca se sabe, si el entrenador del Chelsea se fija en mí y me pide que juegue para su equipo".
Antes de la salida hacia Emiratos, el Pirae ha tenido como gran contratiempo siete casos positivos al covid-19, entre ellos cinco titulares. Tres fueron baja para el partido y otros dos han podido llegar a Abu Dhabi. El arquero Teva Durot y el goleador Benoît Mathon llegaron en la víspera del partido, tras un periplo de treinta horas.
"Este viaje y todas estas aventuras ilusionan a los jugadores: van a luchar y a entregarse al 300% para dar la sorpresa", aseguró el encargado de comunicación del equipo, Nahema Temarii.
Más allá de la experiencia vivida, el equipo regresará con una bolsa de al menos 500.000 dólares, la dotación ofrecida por la FIFA en el último torneo.
Su presencia en la cita pone los focos sobre el fútbol de Tahití, al igual que en 2013 cuando su selección logró clasificarse a la Copa de las Confederaciones en Brasil. A pesar de las tres goleadas sufridas (10-0, 6-1 y 8-0), aquella modesta selección suscitó el cariño del público al competir frente al resto de estrellas del fútbol.
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