Noche redonda para Boca: goleó a Huracán y Palermo volvió a marcar
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La superioridad de Boca se reflejó en el marcador cuando se jugaban 19 minutos: Palermo abrió para Mouche por izquierda, éste lanzo le pegó defectuosamente al arco y Chávez -que entraba por el segundo palo- la empujó al gol.
El equipo de Roberto Pompei no lograba reaccionar, Boca seguía siendo mejor y contaba con chances de ampliar la ventaja.
Sobre los 23, Mouche realizó una jugada personal por derecha, sacó un zurdazo y volvió a
tapar Monzón; cinco minutos más tarde Colazo habilitó a Palermo, pero el goleador histórico se demoró en la definición, fue atorado por Monzón y su remate de derecha se fue muy desviado.
Sobre el cierre de la primera etapa, otra vez volvió a lucirse el arquero de Huracán, esta vez ahogando otro grito de gol de Palermo, luego de poner su mano derecha para tapar un remate a colocar del delantero platense.
Antes del minuto del segundo tiempo, Boca le dio un mazazo a las aspiraciones de Huracán y convirtió el segundo, con una gran definición de Colazo, que desparramó a Facundo Quiroga con un amague y concretó con un violento zurdazo cruzado.
Huracán avanzaba sin atacar y Boca, agazapado, insinuaba con la goleada en cada réplica. En ese marco, todos los ojos estaban puestos en Palermo y su búsqueda de romper la peor racha sin convertir de su carrera.
Dos centros de Mouche desde la izquierda a la cabeza de Palermo casi logran lo esperado, pero la falta de puntería en una y el travesaño en otra negaron el ansiado gol.
A los 80 minutos, Palermo quedó otra vez mano a mano con Monzón, dejó al arquero en el piso para asegurar su remate, pero apareció Luciano Ospina y evitó la caída de su valla en la línea de gol.
Cuando parecía que se terminaba otro partido sin goles de Palermo, Mouche trepó por la derecha y cedió para el artillero, quien solo de cara al arco empujó suavemente la pelota, que ingresó con lentitud, poniendo suspenso a la definición.
El tercer grito de Boca sepultó definitivamente las chances locales y le dio al equipo de Julio Falcioni una semana de trabajo con tranquilidad segura.




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