La sucesión del poder en la AFA escribe un capítulo nuevo cada semana. Existe una acuciante situación económica que afecta en forma lacerante a casi todos los clubes de Primera. Por eso muchos de ellos intentan impulsar una nueva idea que transforme el fútbol argentino, y para tal fin, este martes hubo otra reunión entre los máximos referentes del proyecto de la Súper Liga.
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Según pudo saber ámbito.com, Barrio Parque fue el lugar designado. Marcelo Tinelli, hombre fuerte de San Lorenzo y candidato al sillón más deseado de Viamonte 1366, es quien lidera este boceto de torneo liberado de la asociación argentina, pero no separado. Daniel Angelici, presidente de Boca; Rodolfo D'Onofrio, titular de River; Raúl Gámez, máximo dirigente de Vélez; y Juan Sebastián Verón, mandamás de Estudiantes, mantuvieron otra reunión para darle cauce a este plan.
Ya habían puesto el esquema sobre la mesa el martes pasado en el Comité Ejecutivo de la AFA, y luego el jueves se juntaron en diferentes locaciones y desconectados entre sí en algunos casos, pero con el "Cabezón" como nexo.
El dato saliente de este martes es que el cenáculo entre los dirigentes fuertes que buscan una postura alternativa a la conducción actual del fútbol nacional ocurrió horas de la función del Comité Ejecutivo de la entidad.
Angelici fue el el más destacado de estos dirigentes en asistir al encuentro de la cúpula de la Primera División. Al salir, le adelantó a los medios presentes, según consigna la agencia Télam, que los clubes que conforman el grupo del innovador formato, además de Boca, son San Lorenzo, River, Estudiantes, Huracán, Vélez y Racing.
Y dio un dato preciso y revelador: el 9 vendrá al país Javier Tebas, presidente de la Liga Profesional de Fútbol de España, que adoptó hace muchos años este sistema que ahora parece desembarcar en en tierras albicelestes.
No está de más destacar que esta Súper Liga todavía es una idea en producción. El objetivo es refundar el fútbol argentino con un torneo que tenga identidad propia, independiente de la AFA, pero no separada.
La casa madre seguiría a cargo del ascenso, las Selecciones y los árbitros, pero las instituciones de Primera manejarán sus propios presupuestos y contratos. No es un modelo nuevo: así funciona hace varios años en España e Inglaterra.
Restaría definir quién estará a cargo, a manera de presidente o gerenciador, de esta Súper Liga. Así, las elecciones en la entidad que rige el deporte más popular del país quedarían en suspenso. Pero ese es un capítulo que deberá escribirse en las próximas semanas.
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