22 de mayo 2006 - 00:00

Pese a escándalo confirman técnico italiano

Marcello Lippi fue ratificado hoy como entrenador del seleccionado italiano por el comisario extraordinario de la Federación Italiana de Fútbol, Guido Rossi, a pesar de las sospechas que pesan sobre el técnico de ceder a presuntas presiones por parte del ex director de la Juventus, Luciano Moggi, para convocar a determinados jugadores.

"Este fue un juego a matar. Basta de masacre. No he pensado en renunciar jamás. Todo es confuso, las publicaciones son confusas, pero yo tengo todo bien claro", afirmó Lippi con gesto adusto en una conferencia de prensa, mientras que Guido Rossi, el comisario extraordinario de la FIGC, le brindó este lunes "respaldo total" al entrenador, informó la agencia ANSA.

"Leí estos días tantas falsedades, que algunas son para iniciar querellas, pero eso lo pensaré después. Ahora viene el mundial y debemos concentrarnos en eso", acotó Lippi.

Varios técnicos, como Gigi Simoni (ex Inter) y Zdenek Zeman (Brescia), políticos y personajes del mundo del espectáculo reclamaron hoy el alejamiento de Lippi y argumentaron que será un "pésimo representante de Italia en Alemania".

"Vine para asegurar confianza total y absoluta a la selección nacional de Marcello Lippi en vista del mundial", dijo Rossi durante una conferencia en el aula magna en Coverciano.

En las últimas horas se multiplicaron en Italia las presiones para que Lippi sea removido de su cargo.

El 67 por ciento de los encuestados hoy por el diario La Repubblica sostuvo que Lippi no podía seguir en su puesto, mientras que sólo un 30 por ciento lo respaldó.

La atmósfera que envuelve a Lippi se volvió más densa hoy al saberse que su hijo Davide, como intermediario en la cuestionada agencia GEA World, puede ser acusado de "competencia ilícita, con violencias y amenazas".

GEA World se ocupaba de representar a futbolistas, actuaba en las transferencias y se sospecha que podía ejercer presiones o influenciar a Lippi para que convoque a jugadores del grupo al seleccionado.

Alessandro Moggi, el hijo de Luciano Moggi, el ex director general de Juventus, eje de los escándalos de corrupción en el calcio, también se desempeñaba en GEA World.

Casi toda la prensa italiana se pronunció hoy a favor de la remoción de Lippi.

"Debe volverse a casa, igual que Gianluigi Buffon y Fabio Cannavaro", reclamó en su portada de hoy el rotativo Il Manifesto.

"La hicieron grande y deben pagar", opinó Unitá, mientras que El Reformista consideró que "una buena señal sería la separación del técnico" de su puesto.

Fabio Cannavaro, capitán del seleccionado italiano, aparece en diálogos comprometedores con Luciano Moggi, el "monje negro" del escándalo, prestándose a presiones para su transferencia de Inter a Juventus.

Gianluigi Buffon, arquero titular del equipo nacional, está citado por la magistratura por apuestas clandestinas y todavía no se ha determinado si arriesgaba dinero también en partidos de la liga italiana en los que actuaba su equipo, Juventus.

Cannavaro y Buffon se entrenaron hoy con el resto del plantel, entre los que se vio a un recuperado Francesco Totti, sin secuelas de su fractura de tobillo.

"Pienso que la presión de este escándalo no afectará a los futbolistas. Más que pensarlo, lo deseo", deslizó Lippi.

Asimismo, las revelaciones no cesan. Hoy se divulgó una declaración del ex apoderado de Emanuele Blasi, defensor de Juventus.

Según Stefano Antonelli, Davide Lippi prometía que su padre convocaría a la selección a aquellos jugadores que, como el citado, aceptaban pasar bajo la protección suya o de la GEA World.

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