El presidente de Boca, Daniel Angelici, prometió tatuarse la Libertadores si el conjunto de la Ribera levanta el torneo continental por primera vez en su gestión. Además, habló de los posibles refuerzos para el próximo semestre.
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"A mí no me gustan los tatuajes, pero si ganamos la copa me la tatuaría yo con mis tres hijos en los brazos", prometió Angelici en el programa "Boca de Noticias", por el canal FWTV. "Ganar el campeonato fue una alegría, festejar un bicampeonato no es fácil. Se subestima y no le quieren dar valor a ganar dos años seguidos un campeonato largo", agregó.
Para lograr el gran objetivo de 2018, Boca ya está pensando en refuerzo y uno de los que más fuerte suena es el paraguayo Gustavo Gómez: "Nos gusta mucho, en Lanús se destacaba, es el primero que voy a buscar cuando viaje a Europa. Es un jugador que el cuerpo técnico le tiene mucha confianza".
Tampoco descartó hacer tratativas por el delantero de Huracán, Ignacio Pussetto: "Me gusta, después de Pavón me parece el más veloz, pero el presidente de Huracán vende todo muy caro".
Además, habló de los posibilidades de incorporar a Ezequiel Garay y Guido Pizarro, por quienes ya hubo charlas. Sin embargo, aseguró que recién están entablando las primeras conversaciones.
Finalmente, manifestó que no es una prioridad reforzar el arco: "Esto lo hemos charlado con el cuerpo técnico. Pero tenemos un gran arquero que es Agustín Rossi, que es joven pero a mí en lo personal me gusta mucho. Los errores del arquero se pagan caro pero él fue muy regular".
Sin embargo, afirmó que harán un intento por Esteban Andrada y Agustín Marchesín. Al que prácticamente descartó es a Gerónimo Rulli, ya que su pase "debe estar tazado arriba de u$s 15 millones".
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