Ramón Díaz y Rafael Savino, durante la conferencia de
prensa en la que comunicaron que el DT seguirá dirigiendo
a San Lorenzo.
No caben dudas que la noticia deportiva de ayer fue la continuidad de Ramón Angel Díaz en la dirección técnica de San Lorenzo, a pesar de que en las últimas 72 horas River había entrado en escena con todo su poder de seducción para coquetear con la novia ajena. Nadie puede negar que Ramón Díaz es un hombre con un carisma peculiar, que siempre -aún en las situaciones más complejas- queda «bien parado». Porque conoce y se maneja como pocos en el difícil mundo del fútbol, siempre con una sonrisa pícara, con la palabra justa en el momento preciso.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por eso, se pudo dar el lujo en conferencia de prensa de decir y recalcar varias veces sobre la importancia de la «palabra» y del «compromiso».
Hábil para quedar bien con todos, agradeció primero al presidente Rafael Savino y a toda la comisión directiva y no se olvidó que hace un año fue San Lorenzo quien le abrió las puertas después de cuatro años. Después, no se olvidó de la gente de River, tanto de hinchas como de dirigentes.
«Creo que no hay una persona en el mundo como yo que quiera volver a River. Yo quería volver al club al que tanto le he dado y que tanto me dio», dijo al mismo tiempo que resaltó su actitud afirmando: «Esta decisión creo que le sirve a toda la gente de San Lorenzo y a todo el ambiente deportivo porque existe la palabra. Y existe la gente con moral. Eso en mi vida no lo voy a cambiar».
Ramón Díaz se ganó al hincha de San Lorenzo, será respetado por el común denominador de la gente como un hombre de honor y palabra, con códigos y hasta por los propios simpatizantes de River que no comulgan con la política que está llevando a cabo el presidente de la institución José María Aguilar.
Obviamente entre los directivos de River habrá divergencias por su actitud: algunos la habrán aceptado y otros, como el protesorero Héctor Cavallero, tuvieron términos duros.
«River no le había hecho ninguna oferta económica, le había propuesto volver a su casa, que es River. Le dijo también que no iba a tener problemas en su contratación económica, como nunca los tuvo. Y él habló de una cifra mucho más grande y con eso logró el objetivo que buscaba en San Lorenzo. Creo que quiere mucho a la institución River, que le dio todo y él le dio todo a River, tiene una gran debilidad por River, pero llegado al punto de la negociación, se impuso la economía. El tuvo la necesidad de volver a River pero ante la zanahoria del dinero, optó por el dinero», dijo el directivo.
Sin embargo, hubo una historia escrita en las sombras de la noche del miércoles que, además de dejar a Ramón Díaz como un «hombre de palabra», lo marca como un hábil negociador para lograr el contrato que pretendía de San Lorenzo y quedando como un verdadero caballero con los directivos de River: «Por respeto atendí y escuché al presidente Aguilar cuando quería hablar conmigo», señaló el riojano.
Sin embargo, más allá de esta frase de cortesía, el miércoles a primera hora de la noche, Ramón Díaz estaba más cerca de volver a ser el técnico de River que de renovar con San Lorenzo. ¿Por qué cambió de la noche a la mañana? Simplemente porque hubo una reunión en las oficinas de la productora Ideas del Sur pedida por los empresarios Marcelo Tinelli y Gustavo Ranucci (un hincha de San Lorenzo y dueño del bingo de Avellaneda y de 50% del pase del marcador Jonathan Botinelli) quienes aportan importantes dineros (aunque lo negaron) y convocaron en un «último intento» a Savino y Díaz para prorrogar el contrato desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2008.
Una vez terminada la reunión, «la palabra» de Ramón Díaz se fortaleció aun más y, a primera hora de ayer llamó al secretario de River, Mario Israel (no a Aguilar, con quien había exigido hablar ante el interés del club de Núñez), para informarle que había adquirido un compromiso con San Lorenzo y que les agradecía que hayan pensado en él.
Savino había dicho el miércoles que no podía competir con la oferta de River y que no iba a hipotecar al club para que Díaz continúe en la institución.
Sin embargo, de la noche a la mañana todo cambió y ayer al mediodía en la conferencia de prensa dijo: «Le quiero comunicar al pueblo sanlorencista que Ramón Díaz va a ser el técnico en 2008. Cumplió con su palabra y demostró muy buena predisposición para que no se alterara lo que se había hablado en junio».
Tanto Díaz como Savino se repartieron elogios, adujeron que no había problemas con el dinero y relativizaron la presencia de Tinelli y Ranucci en la reunión en que se cerró el acuerdo.
Savino salió fortalecido para las próximas elecciones en el club y Díaz quedó como un «hombre de palabra» y un gran «negociador». Eso sí, seguramente deberá esperar dos años para volver a dirigir a River, o sea hasta que Aguilar termine su mandato.
Dejá tu comentario