Real Madrid eliminó al Bayern Múnich y es finalista por tercer año seguido de la Champions
-
El argentino Navone se metió en la final del ATP 250 de Bucarest
-
Botafogo demandó al Lyon por una deuda de u$s144 millones
Karim Benzema, el gran responsable del empate y pase a la final del "Madrid".
Al Real Madrid le faltaba Casemiro, a quien Zidane dejó en el banquillo en una decisión sorprendente. Y no gobernaba el duelo porque no le duraba el balón. A cambio, Thiago Alcántara imponía su ley en el centro del campo, poniendo balones dañinos entre líneas. La pena del Bayern fue su ineficacia.
Keylor Navas sostuvo en pie al Real Madrid con sendas intervenciones antes del intermedio y los dos equipos se fueron a descansar extenuados mientras el Santiago Bernabéu intentaba recuperar el aliento después de la película de terror que había presenciado.
El fútbol es de momentos y éstos le suelen pertenecer al Real Madrid. El Bayern le regaló el segundo gol en un clamoroso error del portero del Bayern, Unreich, quien le entregó el gol a Benzema a los 47 minutos. Una acción impropia de un torneo como la Liga de Campeones.
La respuesta la ofreció Keylor Navas inmediatamente a un disparo de Alaba. Esa era la diferencia hasta el momento: los arqueros.
El Bernabéu se venía abajo mientras el Real Madrid montaba contras con la idea de rematar a su rival, en la lona tras el error de su portero. Pero el equipo blanco perdió la ocasión de sentenciar y el Bayern no es equipo que perdone. A los 62 minutos, en un error de la defensa local, James Rodríguez hizo el empate para devolver la taquicardia al duelo.
Qué partido, qué tensión. Nada de lo que ocurría respondía a los cánones ordinarios del fútbol, pero la pasión disimulaba cualquier desacuerdo.
Zidane puso en el partido a Bale y Casemiro para intentar suministrar gasolina a los blancos. Y Heynckes dio entrada a Wagner, otro delantero más. Era un todo a nada con una final de Liga de Campeones en juego.
Los minutos caían a plomo y el gol rondaba las dos áreas. No se volvió a mover el marcador y el Real Madrid supo congelar en los minutos finales el choque para lograr un pase agónico y jugar su tercera semifinal consecutiva. El campeón supo sufrir como ninguno. Quiere su tercer título consecutivo, aunque sea con noches tan agónicas como la de hoy.



Dejá tu comentario