El abrazo a Radamel Falcao García tras convertir su primer gol, luego de la reaparición
de su larga lesión. River le ganó a Rosario Central y está puntero en el certamen.
Sin brillar, pero con mucha autoridad River superó a Rosario Central y se encaramó en la punta de la tabla del torneo Apertura.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El partido no comenzó bien para River, porque a los 10 minutos Rafael Furchi entendió que Federico Lussenhoff empujó a Marco Ruben (en realidad, hubo falta del delantero) y marcó penal para Rosario Central, pero el remate débil de Cristian González fue controlado por Juan Pablo Carrizo. A partir de allí, River empezó a manejar la pelota en la mitad de la cancha con Belluschi y Gallardo, aunque sin mucha profundidad porque Rosario Central había armado dos líneas de cuatro muy cerca de su área achicando los espacios en su campo.
Sin embargo, Radamel Falcao García y Gonzalo Higuaín se las ingeniaban para generar peligro, tanto que Ojeda se tuvo que exigir dos veces para impedir el gol, antes del penal de Garcé a Falcao García que le permitió a Gallardo abrir el marcador.
Rosario Central no cambió su esquema, y por eso River siguió controlando el partido casi a placer. Sin la presión de tener que marcar un gol, River manejó la pelota con precisión y paciencia buscando los espacios para acercarse al área de Ojeda.
Del otro lado, Ruben y Belloso estaban aislados de sus mediocampistas y eran habilitados con largos pelotazos que facilitaban el trabajo de la defensa de River. Por eso, Néstor Gorosito en el segundo tiempo sacó a Belloso y lo reemplazó por Pablo Vitti, quien retrocedió unos metros para tratar de enlazar el mediocampo con el ataque, pero no lo logró.
River siguió manejando la pelota y buscando distraer a una defensa que cada vez tenía más trabajo y se mostraba impotente para frenar a un habilidoso Radamel Falcao García. Y fue justamente el colombiano quien marcó el segundo gol aprovechando una gran habilitaciónde Gonzalo Higuaín. Rosario Central intentó reaccionar, pero River no le dio oportunidad. Bien afirmado en la mitad de la cancha, donde Ahumada y Zapata eran « dueños» de la zona, River siguió manejando el partido y neutralizando todo intento del equipo rosarino, al que le faltó imaginación para superar una defensa firme y, cuando lo consiguió, se encontró con un seguro Juan Pablo Carrizo quien, sin muchas intervenciones, se lució en dos tapadas mano a mano con Ruben.
El triunfo de River nunca corrió peligro y debió haber sido por cifras más amplias. River fue un equipo ordenado en todas sus líneas, con mucha presión y marca en la mitad de la cancha y dos delanteros muy peligrosos. Le faltó brillantez en el manejo (no fue un gran partido de Marcelo Gallardo ni de Fernando Belluschi), pero lo suplió con solvencia y orden.
River alcanzó la punta del torneo Clausura. Es cierto que a Boca le falta jugar un partido y completar otro, pero el conjunto de Núñez demostró que tiene plantel como para dar lucha hasta el final.
Dejá tu comentario