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20 de febrero 2002 - 00:00

River es puntero de la mano de Ortega y Cavenaghi

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La figura del partido, Ortega, quien por primera vez en su carrera anotó cuatro goles en un partido, convirtió a los 20, 37 y 43, de tiro penal, en el primer tiempo, y a los 37 del complemento, mientras que Fernando Cavenaghi marcó las otras dos conquistas a los 17 y 26 de la segunda etapa.

Con este resultado, River quedó nuevamente en la primera posición con nueve puntos, el puntaje ideal, mientras que Unión ahora acumula nueve partidos sin victorias y su situación es cada vez más comprometida para mantenerse en primera división.

El partido comenzó tal como se había planteado en los cálculos previos: River Plate salió volcado totalmente al ataque y presionando muy cerca del arco rival, al tiempo que Unión trataba de aguantar, con un esquema muy conservador de cuatro defensores y cuatro volantes de contensión, algo que finalmente no le daría resultados.

Lo que sucedió es que el conjunto "millonario" tardó apenas 20 minutos en resolver el partido, ya que sin desesperarse comenzó a inquietar a la defensa "tatengue" y en la primera equivocación logró abrir el marcador y por consiguiente el desarrollo del juego.

Precisamente en el minuto 20 Cristian Ledesma, de excelente actuación, robó por enésima vez en la mitad de la cancha y le cedió el balón a Eduardo Coudet, éste habilitó perfectamente a Ortega, quien sin dudar cruzó la pelota al palo derecho ante la
salida del arquero Nereo Fernández, que nada pudo hacer.

Desde ese momento, una profunda tranquilidad recayó sobre los simpatizantes de River, ya que sabían que el principal problema era romper el cero en el marcador, porque después la diferencia se agrandaría sola, ya que Unión se mostró siempre inerte en ataque y en cada contraataque los "millonarios" preparaban las gargantas.

La única chance de Unión fue a los 26 minutos, cuando Mazzoni le bajó una pelota a Israilevich, quien remató a las manos de un seguro Comizzo. Pero esta jugada no preocupó a los dirigidos por Ramón Díaz, ya que tenían el partido controlado.

Y tal como se preveía, River, de contrataque, comenzó a disponer de acciones claras de gol, y fue la nueva estrella Fernando Cavenaghi, quien a los 33 desperdició una inmejorable chance para aumentar la ventaja al estrellar en el travesaño una
pelota que había tirado por arriba del arquero adelantado.

Sin embargo, las ilusiones de empate para Unión duraron apenas cuatro minutos más, ya que tras una excelente jugada colectiva que comenzó en los pies de D'Alessandro, pasó por Cavenaghi, Coudet y le quedó servida a Ortega, River se pusó 2-0, ya que el "Burrito" no dudó a la hora de definir nuevamente entrando por derecha.

Y por si fuera poco, a los 43, el árbitro Angel Sánchez se encargó de "sepultar" a Unión, ya que cobró un inexistente penal de Raggio sobre D'Alessandro que Ortega, la figura de la cancha ya a esa altura del partido, se encargó de transformar en gol.

La segunda etapa estuvo sencillamente de más y lo único que motivó a los simpatizantes de River para quedarse en el Monumental fue saber cuántos goles podría convertir la "máquina" de Ramón.

Unión salió a jugar nuevamente sin ideas ofensivas, como a ver que pasaba, y River no lo perdonó: sin arriesgar demasiado, resguardando a D'Alessandro y dándole la posibilidad de jugar a Juan Esnaider, Claudio Husaín o Guillermo Pereyra, se divirtió con el equipo santafesino y estiró la goleada a seis tantos.

La actitud de Unión, que ya había bajado los brazos, le permitió al nuevo goleador Fernando Cavenaghi consolidarse aún más entre los titulares, ya que con dos conquistas quedó como el segundo artillero del campeonato con cinco goles, a sólo dos de su
compañero de equipo, Ariel Ortega.

Y precisamente Ortega se dio el lujo de convertir un golazo cuando moría el partido, ya que desde afuera del área clavó la pelota en el ángulo derecho de Nereo Fernández.

River fue arrollador y tardó sólo 20 minutos para resolver el partido a su favor y consolidarse como el más firme candidato al título, pero en el Monumental quedó una pregunta latente: ¿cuantos goles podría haber convertido el "millo" si Ramón no le pedía a sus jugadores que pisaran un poco el freno?
 

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