River ganaba en el Monumental, pero la lluvia lo frenó

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Una lluvia torrencial le impidió a River festejar una merecida victoria sobre el modesto San Martín de San Juan por 3 a 2 como consecuencia de la decisión del árbitro Gabriel Brazenas de suspender el partido, a nueve minutos del final.

La medida arbitral privó al equipo de Diego Simeone de alcanzar la punta del torneo y lo obligó a tener que esperar la decisión del Comité Ejecutivo de AFA para saber cuándo deberá jugar el tiempo restante.

De todos modos, el "Millo" fue claramente superior a lo largo de los 84 minutos de juego y la diferencia de un gol en el marcador no refleja lo ocurrido dentro del campo de juego.

Para el local anotaron Sebastián Abreu, y Diego Buonanotte en la primera parte, mientras que Cristian Nasuti marcó en el complemento.

Por su parte los sanjuaninos marcaron por intermedio de Sebastián Brusco, de penal, cuando promediaba el primer tiempo, y de Martín Bravo en la etapa final.

River llegaba a este partido entonado, debido a las muy buenas producciones que alcanzó frente a San Lorenzo y ante el América de México por la Copa Libertadores de América.

En ese marcó, el entrenador aprovechó la ocasión para aplicar la tan de moda rotación y alternó suplentes con titulares, con el objetivo de darles descanso a ciertos jugadores.

Por su parte, San Martín, conocedor de sus limitaciones futbolísticas y técnicas, desembarcó en el Monumental con un planteo cauteloso similar al que utilizó frente a San Lorenzo en la segunda fecha.

El partido resultó entretenido desde el arranque, ya que el "Millo" apostó a un esquema ofensivo, en el que sobresalieron las tareas del pibe Buonanotte, el chileno Alexis Sánchez y el uruguayo Abreu.

Los tres, junto a Leonardo Ponzio, se encargaron de marcar la diferencia y poner en apuros al arquero Medrán, que a los 6 minutos ya le había ganado un mano a mano a Abreu.

No pasó mucho tiempo para que el dueño de casa se pusiera en ventaja, porque dos minutos después de cumplirse el cuarto de hora Abreu abrió la cuenta para su equipo.

Alexis apareció sobre la derecha, en posición de ocho, alargó para el uruguayo que con paso decidido fusiló a Medrán. La pelota se estrelló en el palo derecho, recorrió la línea de gol, pegó en la base del palo izquierdo y salió despedida hacia el delantero que capitalizó el rebote y la envió al fondo de la red.

La mínima diferencia ponía justicia, pero curiosamente funcionó como una suerte de somnífero.

Es que River se retrasó y le dejó a los sanjuaninos la iniciativa, que a poco de andar se dieron cuenta de las serias dificultades defensivas que padece.

A los 26 el árbitro Brazenas sancionó un penal, a instancias del línea, que Sebastián Brusco transformó en gol, y pudo las cosas en foja cero.

Parecía entonces que River corría el riesgo de entrar en un callejón sin salida, pero rápidamente Buonanotte puso las cosas en su lugar y con un soberbio remate desde fuera del área puso a River arriba en el marcador.

En el complemento, el partido se hizo más entretenido por las necesidades de los sanjuaninos, obligados a buscar el empate.

En ese marco, llegó el gol de Nasuti que de cabeza y tras un tiro libre de Ortega marcó el 3 a 1.

La diferencia de dos goles estaba más a tono con lo hecho por ambos equipos y permitió imaginar que los muchachos del "Cholo" habían liquidado el pleito.

Pero cinco minutos después apareció Martín Bravo y con un derehazo achicó diferencias y abrió un signo de interrogación en el resultado final.

Allí apareció la gran protagonista de la tarde: la lluvia. La cancha se hizo una superficie intransitable en la que la pelota prácticamente no rodaba y picaba poco.

De todos modos, River se las ingenió para poner sobre las cuerdas a Medrán y el "Burrito" Ortega, que había ingresado a los seis minutos del complemento, generó al menos cuatros claras situaciones de gol, incluyendo un tiro en el travesaño.

A los 36 y con la cancha hecha una verdadera pileta olímpica Brazenas decidió suspender el partido a pesar del reclamo de los jugadores de River y San Martín que abogaban por seguir jugando.

Por lo tanto, River deberá esperar para festejar aunque a la luz de los de los hechos tiene buena parte del camino recorrido.

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