26 de marzo 2001 - 00:00

River logró más que tres puntos

River logró más que tres puntos
Los triunfos se construyen por aciertos propios y errores ajenos, en el momento en que se concretan los goles y en las actitudes de un equipo (tanto en lo individual como en lo colectivo) que luego se dejan vislumbrar en el conjunto. Estas digresiones futbolísticas vienen a cuento por lo que ocurrió en el contundente triunfo de River, que tal vez fue mucho más amplio que lo que marca ese 3 a 1 final.

San Lorenzo comenzó manejando la pelota, aunque habrá que se-ñalar, con muchas imperfecciones. Primero, le costaba ganar terreno en campo adversario, porque la pelota rara vez salía con «limpieza». Tampoco encontraba en Leo Rodríguez y Romagnoli al jugador desequilibrante (o que fabricaba los espacios necesarios) para provocar el enlace ofensivo. Finalmente, terminaba sus intenciones con pelotas por elevación o remates desde distancias siderales. River -en cambioaún mostrando inseguridades atrás (como lo hacía en esa misma zona San Lorenzo) tenía un andar más preciso, si se quiere simple, pero siempre insinuando o dando la sensación de mayor contundencia.

En el enlace primero intentó con Ortega y no le fue mal y luego mucho mejor cuando con el despliegue de Saviola, encontró dos elementos determinantes para llegar al gol: un hombre más para provocar la salida y un jugador de jerarquía cuando logró posiciones de ataque. Esa situación quedó clara cuando San Lorenzo perdió su cuarto de hora. Una pelota que salió a cortar Michelini terminó en penal, según la óptica de Angel Sánchez (para nosotros aún viendo la repetición deja dudas) y dos minutos después tras un «blooper» de Ameli (pifió grotescamente el balón) la pelota terminó en los pies de Cardetti y provocó un dos-cero terminante. De esos que hacen cambiar planes.

La preocupación de la gente de San Lorenzo (seguramente por indicación del técnico Pellegrini) era evidente que planteaba un partido para no descuidarse en defensa y obligar a River a salir jugando sin espacio. Dicho de otra manera, que no maneje el contraataque, que se sabe es mortífero. San Lorenzo debió hacer todo lo contrario. Si no iba a torcer el resultado era muy posible que se expusiera a una goleada y salió a jugarse.

Con mucha pelota por elevación, con escasa convicción y pocas ideas, pero se le presentaron las dos oportunidades y una de ellas terminó en cabezazo de Romeo al gol. No es complicado pensar que por la mente de los jugadores pasaron de pronto las secuencias del partido con Lanús. El empate estaba a la vuelta de la esquina, pero se produjeron otras dos situaciones que fueron determinantes.

La primera fue el gol de River (apenas a cuatro minutos del descuento) y la otra -casi excluyente-la expulsión por doble amarilla de Michelini. River ganaba cómodamente en juego y resultado y San Loren-zo perdía un hombre fundamental en la marca de la salida adversaria. Se podría decir que allí terminó el partido. Porque los cambios que intentó el chileno Pellegrini agregaron más confusión. River comenzó a manejar el juego con comodidad. En realidad, el partido había terminado en el primer tiempo. El resto estaba de más.

San Lorenzo: Campagnuolo; Tuzzio, Ameli, Coloccini, Paredes; Rivarola, Michelini, L. Rodríguez, Romagnoli; R. Estévez y Romeo. DT: M. Pellegrini.

River:
Costanzo; H. Díaz, Ayala, Garcé, Gandolfi; Coudet, Astrada, Ortega, Alvarez; Saviola y Cardetti. DT: A. Gallego.

Goles:
PT 12m Cardetti (R), de penal, 15m Cardetti (R), 28m Romeo (SL), 32m Saviola (R).

Cambios: ST Ervitti por Rodríguez y Santana por Estévez (SL), 16m Pereyra por Gandolfi (R), 20m Zapata por Alvarez (R), 24m Abreu por Romeo (SL), 27m Romero por Cardetti (R).

Incidencia: PT 34m expulsado Michelini (SL).

Estadio: S. Lorenzo.

Arbitro: A. Sánchez.

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