El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
River tuvo todas las facilidades. Ganaba desde los 8 minutos, con un tiro libre de Marcelo Gallardo que rozó en la barrera, y se encontró a un rival inofensivo que daba todo tipo de ventajas defensivas. Pudo ampliar el marcador en los 15 minutos que siguieron al gol, pero la buena actuación de Vivaldo y la falta de definición de los delanteros se lo impidieron. Después, se dejó estar. Se conformó con manejar la pelota en la mitad de la cancha y los únicos intentos ofensivos que hizo fueron remates de media distanciade Gallardo. Tiro Federal se encontró con un rival que no lo atacaba y empezó a arriesgar un poco más con las proyecciones de Aquino por derecha y Buján por izquierda creando un par de situaciones de gol.
Leonardo Astrada, en lugar de buscar un «socio» para Gallardo, puso a Jonathan Santana por Patiño para tener más marca en la mitad de la cancha y sacó a un anodino Gastón Fernández e hizo entrar a Diego Galván, que tampoco pesó ofensivamente.
Rodolfo Aquino tuvo la jugada más clara de Tiro Federal para empatar el partido, pero su remate fuerte y cruzado rozó el travesaño. Los rosarinos siguieron luchando con la movilidad de Adrián Roberto Romero (un ex River) y con un Tilger muy lejos de su nivel que siempre llegaba tarde.
River sufrió casi por decisión propia, o por indecisión, porque nunca se decidió a atacar ni a definir un partido que se le presentaba muy accesible. En realidad, lo hizo en el tiempo adicional, cuando Astrada sacó a Gallardo y lo reemplazó por Montenegro, y éste con dos desbordes por derecha desnudó todas las falencias del rival. Su segundo desborde terminó en el gol de Farías que amplió la diferencia en el marcador haciendo respirar a los simpatizantes que temían que les empataran en un contraataque. Sirvió sólo para eso. Para tranquilizar a los intranquilos asegurando los tres puntos. Para maquillar el resultado, pero no el funcionamiento, donde hubo falencias técnicas y tácticas, con flojos debuts de Loeschbor y de Leandro Fernández en defensa. Con un Cristian Alvarez retenido en funciones defensivas, lo que deslució su trabajo y con Andrés San Martín que cumplió bien en la marca, pero nunca intentó ingresar en el circuito de juego del equipo.
River ganó y eso sirve para comenzar bien el campeonato, pero si pretende luchar por el título debe mejorar en todas sus líneas porque ayer lo suyo fue muy pobre.