Cobreloa de algo estaba seguro: tenía que sacar en Calama la diferencia que le brinde cierta tranquilidad para esperar el partido de Rosario. Apenas estuvo cerca de llevarse un empate, pero ahora deberá remar y mucho para revertir ese 3 a 2 favorable a los rosarinos.
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Los chilenos salieron como empujados con el objetivo de ganar y sacar diferencias en el marcador. Tal vez por la arenga que le dio nuestro conocido Oscar Malbernat antes de salir al campo de juego. Le duró un cuarto de hora, precisamente hasta que Abdala (de origen rosarino) remató, cuando parecía que quería sacarse la pelota de encima y salió a ras del piso y con violencia para superar a Tombolini.
Hasta ahí Rosario Central no acertaba con la mecánica de juego que proponía Cobreloa. Abdala (de destacada tarea), Dinamarca y por momentos Baldivieso, se posicionaban cerca del área de los rosarinos para juntarse a Tagliani y Vivar. Aunque el juego siempre fue impreciso, crearon dos situaciones propicias y daban la imagen de que podían acrecentar diferencias.
En verdad, fue apenas un cúmulo de intenciones. Bastó que Erroz, Cuberas y Ezequiel González dejaran de mantener como tesitura excluyente el pelotazo para Pizzi, para que el juego variara de forma radical. No sólo apretó en el medio y se hizo de la pelota sino que al juntarse y poner la pelota sobre el césped creó cinco situaciones clarísimas para convertir.
Claro si Pizzi le hubiese puesto algo de «tiza al taco» el resultado hubiese sido muy distinto. Son esas jugadas que a la corta o larga terminan lamentándose. No muy a menudo un jugador se encuentra con tres mano a mano con el arquero. De más está decir que a partir de esas posibilidades Mele comenzó a ser figura.
Cobreloa siguió poniendo sus fichas al contraataque. Hasta que a minutos del comienzo del complemento Rosario Central logró, por la cabeza de Loeschbor primero, y por otro frentazo de Cuberas después, dar vuelta un resultado que hacía tiempo debía tener dueño.
Claro, de allí en más el que debió salir fue el equipo chileno y Rosario Central quedó para el contraataque. Ezequiel González y Pizzi siguieron errando, dejando pasar inmejorables situaciones para rematar el partido. Daba la sensación de que todo Cobreloa bajaba los brazos, pero no era cuestión de descuidarse. Los rosarinos se retrasaron y Celedón culminó una gran jugada con un remate que devolvió el palo y un minuto después Tagliani decretó un empate, que surgía como demasiado premio. Sin embargo, González capturó una pelota, picó y se fue amagando. Salió toda la defensa a cubrir el posible pase y el defensor envió bajo sobre la salida del arquero. Era justicia. Cobreloa: Mele; Pozo, Fuentes, I. Díaz, R. Pérez; Cornejo, Abdala, Dinamarca, Baldivieso; Tagliani y Vivar. DT: O. Malbernat. R. Central: Tombolini; Marra, D. Díaz, Loeschbor, Lequi; Erroz, D. Quinteros, Cuberas; E. González; Pizzi y De Bruno. DT: E. Bauza. Goles: PT 15m Abdala (C); ST 2m Loeschbor (RC); 11m Cuberas (RC); 26m Tagliani (C); 36m González (RC).
Cambios: ST Madrid por Vivar (C); 20m Celedón por Dinamarca (C); 27m Moreno y Fabianesi por De Bruno (RC); 31m Cappelletti por Quinteros (RC); 43m D. Pérez por Pizzi (RC).
Incidencias: ST 37m expulsado Moreno y Fabianesi (RC).
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