Gastón Fernández ya es una de las figuras del campeonato.
San Lorenzo consiguió hoy otro triunfo en un clásico como hace un par de jornadas ante Boca Juniors, aunque esta vez tuvo que sufrir para imponerse angustiosamente a Independiente por 4 a 3, pero después saboreó más la victoria porque se alejó en la cima del Clausura.
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La sorpresiva caída de River Plate en el estadio de Vélez Sarsfield a manos de Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1-0) le permitió a los de Boedo sacarse de encima a un rival de fuste, del que ahora lo separan 4 puntos.
Los padecimientos sanlorencistas fueron muchos a lo largo del encuentro y por eso sus tres puntos estuvieron siempre en riesgo.
En el arranque el conjunto de Ramón Díaz se puso en ventaja por intermedio de Andrés Silvera cuando todavía no se habían jugado los diez minutos, repitiendo el atacante su costumbre de anotarle a su ex equipo.
Pero a los 17 se dio una situación exactamente inversa cuando Lucas Pusineri ganó por primera vez de arriba en el área de San Lorenzo y puso el transitorio 1 a 1.
El partido se fue haciendo entonces más emotivo, con un constante ida y vuelta, situaciones de gol y hasta algunas jugadas lucidas.
Claro que esas emociones se daban más por los errores defensivos de ambos equipos que por sus virtudes ofensivas.
Dentro de ese panorama Independiente tuvo la oportunidad de rematar la faena en el final del primer tiempo, pero la dejó escapar y se fue a los vestuarios con el marcador igualado.
Es que en el local no estaba el 'Lobo' Ledesma tan fino como en tardes anteriores, sus laterales eran una invitación a penetrarlos y cada centro era "medio gol" para el 'rojo'.
Así llegó el gol de Germán Denis cuando transcurrían 41 minutos, un golpe que parecía haber adormecido a los dueños de casa, hasta que el uruguayo Guillermo Rodríguez "durmió" ante un pique y la 'Gata' Fernández le arañó la pelota para luego definir cruzado.
Los locales levantaron su producción en el segundo tiempo y con ello lograron ponerse 3-2 primero, a los 18 minutos, otra vez por obra y gracia del goleador Silvera.
Pero cuando los de Avellaneda volvieron a igualar con un nuevo cabezazo de Puniseri, cinco minutos después de la conquista azulgrana, no se arredraron y fueron por más.
Así, sin jugar bien, pero con mucho coraje y con el embeleso que produce el primer puesto en el campeonato, los locales se lanzaron hacia delante para llevarse los tres puntos con un cabezazo de Jonathan Bottinelli, a quien le bajó la pelota Santiago Hirsig con un frentazo.
Después San Lorenzo siguió soportando la presión 'roja', sufriendo a más no poder en cada tiro libre de su rival, hasta que el pitazo final de Sergio Pezzotta desató la euforia contenida y con la confirmación de la derrota riverplatense explotó el festejo por esos tres puntos que lo alejaron de la punta y lo acercaron un poquito más a la ilusión.
San Lorenzo consiguió así su mejor arranque de campeonato en la historia con seis victorias y un empate, que puede acrecentarse si con el partido pendiente ante Racing del Apertura pasado se contabilizan entonces siete victorias consecutivas.
Pero a la historia le faltan aún doce capítulos, nada menos, y en Boedo y sus alrededores todos quieren creer pero también son precavidos.
Es que este 'Ciclón' gana, pero no sopla tan fuerte como para derribar todavía ese temor a las frustraciones de los últimos tiempos.
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