Tras preguntarse si es normal que los partidos de Francia (árbitro de los Emiratos Arabes Unidos), Uruguay (Malasia), Alemania (Paraguay), España (Marruecos), Brasil (Corea) e Italia (Estados Unidos) hayan sido dirigidos por árbitros de «países que futbolísticamente son de tercera categoría», el diario ataca duramente la «eterna geopolítica de la FIFA, que designa a los árbitros por nacionalidad y no por competencia».