Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS (por Advanced Driver Assistance Systems), se consolidan como uno de los grandes pilares de la seguridad moderna. Cada vez más presentes en fichas técnicas y campañas comerciales, estos desarrollos combinan cámaras, radares, sensores y software para asistir al conductor en distintas aciones.
ADAS: qué son y por qué cada vez más autos los incorporan
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción ganan terreno en el mercado, aunque en la Argentina aún no son obligatorios en todos los 0km.
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Las ADAS ganan cada vez más terreno en los vehículos modernos
Con el tiempo, dejaron de ser exclusivos de modelos premium y comenzaron a expandirse hacia segmentos más accesibles. Este avance responde a una combinación de factores: mayor demanda de seguridad por parte de los usuarios, estrategias comerciales de las marcas y una reducción en los costos tecnológicos gracias a la producción a gran escala.
Qué pasa en la Argentina y qué sistemas son obligatorios
En el mercado local, la incorporación de ADAS todavía no es un requisito obligatorio para todos los vehículos nuevos. Sin embargo, existe un estándar mínimo de seguridad que sí debe cumplirse. Desde 2014, los autos 0km deben contar con doble airbag frontal y frenos ABS, mientras que desde 2022 también es obligatorio el control electrónico de estabilidad (ESP o ESC).
Si bien estas tecnologías también forman parte de la seguridad activa, en la práctica la industria reserva el término ADAS para sistemas más complejos, capaces de detectar riesgos e incluso intervenir en la conducción.
Entre ellos se destacan funciones como el frenado autónomo de emergencia, la alerta de colisión frontal, el control crucero adaptativo, el mantenimiento de carril, el detector de punto ciego o la alerta de tráfico cruzado.
Es importante remarcar que estos sistemas no reemplazan al conductor ni convierten al vehículo en autónomo. Su rol es complementar la conducción, ya sea mediante advertencias o intervenciones puntuales sobre frenos, acelerador o dirección.
Por eso, más allá de la etiqueta ADAS, lo relevante es analizar qué asistencias incluye cada modelo y cómo funcionan, ya que no todos ofrecen el mismo nivel de protección ni las mismas capacidades.




