El durísimo enfrentamiento entre los zagueros centrales de River, Horacio Ameli y Eduardo Tuzzio, por razones de estricto orden personal y la simulada lesión del delantero Marcelo Salas, que viajó a Chile para recomponer una situación familiar cuando debía jugar ante San Lorenzo, convulsionan la intimidad del plantel de River.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El tema del distanciamiento entre los defensores cobró fuerza ayer, cuando en una reunión entre el plantel y el cuerpo técnico, el grupo le pidió a Astrada que sería «aconsejable apartar a Ameli». Si bien Astrada no tuvo contacto con la prensa, trascendió que el técnico habría tratado de minimizar el hecho, a pesar de que los protagonistas, por la gravedad de la disputa, no pueden seguir jugando juntos en funciones tan vinculadas entre sí en el equipo. Si efectivamente Ameli es marginado, sería prioritario para los directivos contratar otro marcador central, y en este caso ya existen versiones sobre la incorporación de Leonardo Talamonti, ex Rosario Central que está en Lazio, por el cual River estaría dispuesto a comprar parte de su pase. En cuanto a la actitud de Salas, quien acusó antes del encuentro del domingo con San Lorenzo una «sobrecarga» en el gemelo derecho, un argumento que causó sorpresa ya que el chileno venía evidenciando una marcada recuperación física, también provocó malestar en el plantel. Informate más
Dejá tu comentario