Guglielminpietro genera un avance para Boca, pero no llevará consecuencias al arco de Carlos Pérez. El equipo argentino dio vuelta un resultado adverso de dos goles y logró empatar en tiempo de descuento.
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Tal vez lo importante será cómo va a hacer Benítez para cambiarle la cara a ese equipo lento, sin sorpresa, con sólo algunos chispazos en ataque, pero lo que es más grave, con grandes lagunas en defensa.
Una distracción y dos desatenciones en la última línea fueron suficientes para cambiar una historia que parecía diferente, cuando Schiavi metió ese cabezazo de gol cuando apenas habían transcurrido 7 minutos de juego. Lo cierto es que cuando Boca quiso salir del nocaut quedó tambaleante en el medio, irresoluto arriba y desacomodado atrás; mientras que Juniors esperando, regalando terreno, quedaba siempre presto al contraataque, con mucho campo para recorrer y más espacio para maniobraren ataque. Mucho mejor para los colombianos cuando todo Boca no encontraba caminos hacia el área y se reiteraba con los centros por elevación.
Vale recurrir a la libreta de apuntes para sacar algunos datos relevantes: Abbondanzieri debió jugarse en dos situaciones que llevaban destinode gol contra ninguna de Carlos Pérez; que el conocido Omar Pérez, otrora de Boca, manejó el juego como ninguno del equipo argentino; que Arzuaga y Acuña fueron más simples y precisos a la hora de buscar espacios para el remate final.
El empuje de Boca (a pesar de su desorden) le dio la posibilidad de acercarse al arco adeversario con cierto peligro. Hasta que Palacio primero convirtió un tanto tranquilizador (se podría decir de oro) y Delgado -cuando todo parecía definido- mandó a la red, decretando un empate que podría decirse que lo pone en los umbrales de la clasificación.
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