23 de enero 2003 - 00:00

Un error definió el partido

Si uno esperaba la revancha del partido más importante del campeonato Apertura, va a tener que seguir esperando. Porque Boca e Independiente jugaron un mal partido, con muy pocas situaciones de gol y muy pocas jugadas para destacar. Un error de Franco, el mejor de su equipo, fue aprovechado por Matías Donnet para marcar el único gol, cuando el partido se encaminaba a un aburrido empate sin goles.

En una discreta primera parte, los chicos de Boca jugaron mejor que los «grandes» de Independiente. Fue muy interesante el trabajo de Facundo Bonvín en el centro del ataque, moviéndose constantemente de izquierda a derecha y con habilidad para jugar de espaldas. También fue bueno lo de los dos laterales Pablo Jerez y Mauro Zanotti, que fueron correctos en la marca y se animaron a proyectarse con criterio al ataque.

En cambio, en Independiente, Silvera estaba perdido en el ataque y Christian Gómez y Montenegro no se comprometían con el partido. Entonces sólo le quedaban los desbordes de Ríos y Eluchans, que tampoco tenían precisión, y la calidad del juvenil Salina atrás, que formó una buena dupla con Franco. En ese marco hubo pocas situaciones de gol, aunque la más clara fue un zurdazo de Bonvín, que rebotó en el travesaño.

Los dos hicieron variantes en el segundo tiempo, pero lo que no varió fue la actitud. Fue un partido «demasiado amistoso», como si ninguno de los dos quisiera ganar. Gallego sacó a los dos enganches para poner delanteros, con la intención de tener más poder ofensivo, pero fue contraproducente. Porque Cuba y Silvera quedaron aislados muy arriba, y los mediocampistas perdieron definitivamente la pelota en el sector, que fue patrimonio de los juveniles de Boca. De todas maneras, el partido se encaminaba a un empate sin goles, pero cuando no hay virtudes, buenas son las fallas y Franco la tuvo. Donnet la aprovechó, y el Boca de Bianchi sigue invicto y ganando en el verano.

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