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25 de noviembre 2003 - 00:00

Una fórmula que suena: "B" x "B"

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Por un lado, en Boca todo el mundo parece hacerse el distraído dejando que los días pasen, que Boca termine -finalmenteganador del Apertura y que luego pueda dar el último paso ante el Milan para alzarse con la Copa Intercontinental. Hasta ahora, nadie habla de Bianchi.

Mejor dicho, de su futuro, incierto por cierto, aunque tenga contrato hasta mitad del año próximo. Hay quien asegura que el DT -cualquiera sea el resultado que logre este añose irá de Boca. Simplemente porque -aseguran-el hombre piensa que cumplió un ciclo, irrepetible por cierto.

Más, sabido es que Bianchi no tiene buena relación con Macri ni con Salvestrini, ni con Cirilo y más o menos respetuosa con Pompilio. Se sabe que la relación de buenas migas -en verdad-las cosechó con Digón, y ése sería otro motivo para tomar una determinación, porque -según sostienen allegados-la situación entre técnico y dirigentes podría tornarse irrespirable.

Por otro lado, la atención también está puesta en otro hombre: Marcelo Bielsa, el discutido y controvertido técnico de la selección nacional. La respuesta es más que elocuente. Tribunas semivacías, escasa predisposición para seguir al equipo mayor de nuestro fútbol, muchas críticas (algunas de alto tono) y una actuación del equipo que no conforma. Una situación que va más allá de las entrecortadas respuestas que la prensa puede cosechar en las conferencias de prensa.

Lo cierto es que más allá de esos cuatro híbridos partidos por eliminatorias (léase Chile, Venezuela, Bolivia y Colombia), ahora Bielsa debe enfrentar (y superar) un problema que no es menor. De acuerdo con lo establecido, el entrenador debe adiestrar al equipo que en enero próximo jugará el Preolímpico en Chile a partir del 7 de enero ( debuta el 8 con Perú y luego juega con Bolivia, Ecuador y Colombia) y en otra zona esperan el local Chile, junto a Brasil, Venezuela, Paraguay y Uruguay. Un torneo reducido similar a las eliminatorias, para clasificar dos equipos para Atenas 2004, que será otro examen para superar.

En ese Preolímpico, Bielsa se encontrará con otro problema: es posible (ver nota aparte) que no pueda contar con los jugadores que están en el exterior. Los mismos que por ahora son el «equipo base» y que responden a su paladar futbolístico. Por tanto, tendrá que apelar a jugadores que militan en nuestro medio. El torneo local termina el 14 de diciembre y el 15 los jugadores comienzan sus vacaciones anuales.
Precisamente en la misma fecha en que Bielsa debe iniciar los trabajos preliminares para enfrentar el torneo de Chile.

Es decir, tiene el Preolímpico primero y Paraguay y Brasil por las eliminatorias. Cualquier desliz podría rebasar la paciencia de la gente, las críticas periodísticas y la presión que están soportando los mandamás de la AFA, que ya están pensando en recomponer la relación de la selección con el público y darle oxígeno a un equipo que hasta ahora no tiene. Aseguran en la AFA que se presenta una oportunidad única, como para que Bianchi entre como entrenador nacional por la puerta grande. No son pocos los que ven una salida por ese lado. El tiempo lo dirá.

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