El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Alvaro Recoba, a los 2 minutos del segundo tiempo, conquistó el providencial gol uruguayo, que aseguró la serie contra Australia en noviembre próximo. Frente a las suspicacias y las sospechas, Argentina jugó un primer tiempo con mucho orden y un complemento opaco y, en definitiva, se repitió la historia de las eliminatorias pasadas.
El conjunto de José Pekerman cerró la competencia con una imagen preocupante, cuando le restan tres fechas de amistosos confirmadas antes de viajar a Alemania.
Por las sospechas de la previa y acaso molestos por los silbidos del himno nacional, el equipo argentino asumió una postura combativa frente a un rival que planteó el encuentro para ganarlo de arranque, sin la menor especulación.
Tácticamente, el equipo de Pekerman presentó una novedad: Luis González y Sebastián Battaglia formaron un doble cinco para tomar a Gustavo Varela y Pablo García.
Cristian González se posicionó en la banda izquierda del mediocampo y por la derecha, alternativamente, se ubicaban el lateral Leonardo Ponzio y el organizador Juan Román Riquelme.
Precisamente la función del ex volante de Boca no la ocupó nadie en Uruguay, porque el póker ofensivo que formaron Recoba, Forlán, Zalayeta y Morales rotaba continuamente en la gestación de cada jugada.
Como era de esperar, al equipo de Fossati le sobró actitud pero, curiosamente, tuvo poca nitidez en la producción de juego y por ello las primeras ocasiones del encuentro fueron a favor de la visita.
Y una de ellas, muy clara, a los 15 minutos, cuando Battaglia, responsable del equilibrio argentino, recogió una pelota que la defensa uruguaya no alcanzó a rechazar y su disparo de zurda, de cara al arquero, se perdió por encima del travesaño.
El ímpetu uruguayo del comienzo generó la impresión visual de un equipo arrollador, pero en cuanto Argentina puso la pelota en el pie de Riquelme y aseguró su circulación, el fervor atenuó y más aún cuando se conoció la noticia del gol colombiano en Asunción.
El local recién generó peligro a los 23 minutos con un tiro libre de Recoba que encontró flojas las manos de Abbondanzieri y posteriormente, sobre el final del primer tiempo, cuando nuevamente el hombre del Inter picó al vacío y fue encerrado por el arquero, hasta rematar sobre la marca de Sorín que se recuperaba.
El "Chino", lo mejor del local en la primera parte, cambió el rumbo del partido en el arranque del complemento. En la primera llegada Morales bajó una pelota en el área y Recoba la punteó ante la tardía salida de Abbondanzieri, para plasmar la apertura del marcador.
Entonces sí el partido se volcó definitivamente para Uruguay, no sólo en el resultado sino también en el aspecto anímico, ante un rival que además de perder el orden mostró una cara 'light'.
Poco después del gol Abbondanzieri le negó el segundo a Lugano, cuando ya el conjunto de Fossati encontraba más espacios por el adelantamiento rival.
Pese a los ingresos de Pablo Aimar y César Delgado, Argentina no tuvo dinámica ni profundidad en el ataque hasta el final del partido.
Un tímido disparo de Tevez que contuvo Carini y un cabezazo hacia atrás de Sorín que rozó el travesaño, fueron tibias respuestas para lograr el empate.
Antes de salir, Recoba tuvo el segundo en sus pies, pero su egoísmo le hizo desperdiciar una ocasión inmejorable ante Abbondanzieri.
Quizás temeroso por arriesgar de más, Uruguay se contuvo en los minutos finales y esperó el final con sus líneas bien compactas, frente a una Argentina sin respuestas futbolísticas, aún con Riquelme, Aimar, Messi y Tevez en la cancha.
Dejá tu comentario