La pelota rodó en Wimbledon por última vez el 14 de julio de 2019. Aquella tarde noche londinense nadie imaginó que la Catedral volvería a albergar el torneo más importante del mundo recién dos años después. Roger Federer se acercó de forma equívoca a la red y Novak Djokovic renació en una final inolvidable. Un rato más tarde, el serbio se proclamó campeón en un partido que redefinió la historia del tenis y que está íntimamente conectado con la edición que comenzará en algunas horas.
El coronavirus impidió que Wimbledon se disputara en 2020, pero este año la perspectiva es otra. Hasta las semifinales habrá un 50 % de aforo en el All England y luego se permitirá un lleno total, debido al descenso de casos de Covid-19 en Londres, una ciudad que ahora está en alera por la variante Delta. Quizás esas 15.000 personas que colmen el Centre Court sean testigos de otra tarde imperecedera.
Las anacrónicas discusiones sobre quién es, fue o será el mejor de la historia nunca cesarán. Para algunos fue el mítico australiano Rod Laver, ganador del Grand Slam en dos ocasiones. Luego aparecieron el sueco Bjorn Borg, los estadounidenses Pete Sampras y Andre Agassi, el propio Federer y su némesis española, Rafael Nadal. Pero nadie podrá discutir que estos últimos dos, junto a Djokovic, protagonizan la era más dominante de todos los tiempos.
Wimbledon 2019.mp4
Wimbledon
Hasta el momento, el suizo y el mallorquín ganaron 20 Grand Slam cada uno. Casi en silencio, y en base a una hegemonía abrumadora, “Nole”, quien ostenta el récord de 326 semanas totales como N°1 del mundo, llegó a 19 en el último Roland Garros y está a sólo un paso de igualar la máxima marca masculina.
Los tres apellidos más grandes del Siglo 21 hacen parecer simple y terrenal lo que para los otros jugadores sería sólo un sueño inimaginable. Por eso la posibilidad de que el serbio empate los 20 torneos grandes no es una quimera. Por el contrario, es mayúscula la tentación de predecir que el líder del ranking ATP lo concretará más temprano que tarde y que incluso los sobrepasará en el corto tiempo, en una amenaza latente a la australiana Margaret Court, dueña de 24 majors, la estadounidense Serena Williams (23) y la alemana Stefi Graff (22).
Si el próximo 11 de julio Djokovic se alza con su sexto Wimbledon, quedará de frente a la nueva historia del tenis. No sólo igualará a sus rivales, sino que además tendrá en sus manos pocas semanas después la posibilidad de ser el máximo ganador con 21 trofeos y también el primer jugador en obtener el Grand Slam calendario desde que Laver lo lograra en 1969. Pero para pensar en el US Open primero deberá imponerse en el césped de Londres.
"Ya lo he dicho, los torneos de Grand Slam son, a esta altura de mi carrera, mi principal motivación. Quiero conquistar el mayor número posible", aseguró el serbio en la previa de la cita inglesa, en sintonía con su entrenador, quien luego de Roland Garros había manifestado que su pupilo intentará ganar los cuatro campeonatos más importantes. Como agregado, este año podría obtener la medalla de oro olímpica. Sólo Graff logró conquistó los cuatro grandes y la dorada en un mismo año.
La última gran apuesta de Federer
Cuando Federer se acercó a la red con un approach deslucido y Djokovic lo pasó cruzado por su derecha, el suizo transformó su semblante. Sabía que había perdido dos match points, dos oportunidades históricas de mantenerse en la cima (llegaba a 21 Grand Slams), pero también de trascender a su propio legado al lograr otro título major a sus casi 38 años, el único dejando en el camino a sus dos grandes rivales.
Dos años después, “Su Majestad” atravesó dos cirugías de rodilla durante la pandemia, ajustó su competencia a las necesidades -y limitaciones- de su cuerpo y se ilusiona con un golpe más. Tal vez, el último de su carrera.
La temporada 2021 no es buena para el suizo. Sólo un puñado de partidos ganados y un resto físico que preocupa. Hasta el momento, sólo tiene confirmados en su calendario Wimbledon y los Juegos Olímpicos de Tokio, la gran espina en su carrera, aunque aclaró que su presencia en Japón dependerá de lo que ocurra en el tradicional club británico.
"Tengo ganas de ir a los Juegos Olímpicos. Pero con mi equipo hemos decidido dejar pasar Wimbledon, sentarnos y decidir qué hacemos", formuló el ocho veces campeón en Church Road.
Los courts del All England son el hábitat natural del nacido en Basilea el 8 de agosto de 1981: a sus ocho coronaciones se le suman otras cuatro finales y un total de 101 victorias, máximo registro en el certamen. Es por eso que si a Federer le queda sólo la bala de plata, la utilizará en el torneo que lo transformó en una figura colosal del Olimpo de los deportistas.
"Claramente, mis objetivos para Wimbledon son bastante altos”, había dicho el ganador de 103 títulos la semana pasada en Halle, parada previa rumbo a la gran contienda inglesa. Unos días antes se había retirado de Roland Garros para preservar su estado físico: “Después de dos cirugías de rodilla y más de un año de rehabilitación, es importante que escuche a mi cuerpo y me asegure de no esforzarme”.
En la previa del torneo, Federer no escondió su irregular momento. "Sé que puedo jugar mucho mejor. Las cosas se descarrillaron a nivel mental para mí en Halle. Ahora estoy en Wimbledon y tengo una posibilidad. Sé que si comienzo bien, si llego a la segunda semana, lo que es mi objetivo inmediato, seré cada vez más fuerte partido tras partido, y creo que todo es posible", deslizó.
El deseado cruce Federer-Djokovic (el serbio lidera 27-23 el historial) sólo se daría en la final, idéntico escenario que en 2019. “Nole” viene en alza después de imponerse en Roland Garros luego de dos batallas ante Nadal y el griego Stefanos Tsitsipas en los últimos dos partidos. “Su Majestad” atraviesa un momento singular en su carrera, con marcadas dudas sobre su futuro.
Los números quedan escritos para siempre, pero de tanto en tanto aparece algún titán que los destruye y asombra a todos. Esta era del tenis tiene a tres estrellas que luchan día a día por adueñarse de la historia. Wimbledon promete un capítulo más, acaso el más importante de todos.
Dejá tu comentario