La Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA) busca financiación para llevar a cabo la reforma del Arthur Ashe Stadium de Nueva York.
El US Open busca u$s400 millones para la renovación del estadio Arthur Ashe
La Asociación de Tenis de los Estados Unidos está en conversaciones con inversores institucionales para obtener dinero fresco en préstamos de crédito privado con el fin de renovar el recinto en el que se disputa el grand slam.
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La Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA) busca un préstamo de u$s 400 millones para la remodelación integral del Estadio Arthur Ashe.
La propietaria del US Open salió al mercado en busca de un préstamo de u$s400 millones con el que espera cubrir la reforma del recinto neoyorkino.
Los u$s400 millones de la obra se financiará mediante una nueva deuda, que tendrá múltiples plazos con un vencimiento promedio de 17 años y una calificación crediticia de grado de inversión potencial de A-, además de una línea de crédito rotatoria de u$s200 millones.
La pista central del US Open, uno de los cuatro Grand Slams junto al Open de Australia, Roland Garros y Wimbledon, llamada Arthur Ashe, se compone de 23.771 localidades, lo que la convierte en parte del recinto tenístico con mayor capacidad del planeta.
El estadio Arthur Ashe se inauguró en 1997 y tiene capacidad para 23.771 personas. En mayo de 2025 la USTA ya anunció sus planes de reforma del recinto, con una inversión de u$s800 millones. El plan entonces era transformar las instalaciones que acogen el grand slam en Flushing Meadows, Nueva York.
El proyecto incluía la remodelación integral del estadio Arthur Ashe y la construcción de un nuevo centro de alto rendimiento para jugadores, con el objetivo de tenerlo finalizado antes del torneo de 2027.
Como parte del plan estaba la creación de una nueva entrada principal, la modernización de zonas comunes como pasillos y servicios, y la incorporación de palcos de lujo. Además, se habilitarán nuevos espacios de restauración y zonas VIP, y se añadirán 2.000 asientos en la zona inferior del estadio.
En cuanto a la construcción de un centro de rendimiento para jugadores, este se valoró en u$s250 millones.
El proyecto incluía nuevos vestuarios, zonas de descanso, comedores y un patio de entrada exclusivo. Según la USTA, se busca ofrecer una experiencia más funcional para los cerca de 2.800 jugadores y miembros de sus equipos que participan cada año en el torneo.
El US Open tuvo en su última edición de 2025 unas ganancias de u$s300 millones y rompió su récord de asistencia llegando hasta los 1.154.562 aficionados durante los quince días de duración del torneo.
Mientras que la principal línea de negocio del último Grand Slam de la temporada radica en su contrato multimillonario con ESPN, con el que extendió sus derechos exclusivos de transmisión nacional hasta 2037 por un valor de u$s2.040 millones, es decir, u$s170 millones anuales.
Además, el US Open es el torneo de tenis que mayor prize money entrega tanto en el tenis masculino como femenino. Sus dos últimos campeones, Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka, embolsaron u$s5 millones cada uno. Mientras que el total del botín económico ascendió a u$s90 millones, un 20% más que en 2024 y rompiendo el récord que impuso el mismo US Open en la edición pasada con u$s75 millones.
Sin embargo, los tenistas se encuentran enfrentados con los Grand Slams y amenazan con realizar un boicot en algunos de los próximos torneos. El malestar alcanzó su punto máximo después de conocerse el prize money de Roland Garros. Para este 2026, el torneo parisino ha presentado un premio económico de u$s71.700.000 lo que supone un aumento de un 9,5% en comparación con 2025.
Las quejas llegan porque solo supone el 14% de lo que genera el torneo, mientras que en la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y la Women’s Tennis Association (WTA) las ganancias que van directamente a los jugadores son de un 22%. Mientras que la opinión generalizada en ambos circuitos es que deberían recibir un porcentaje entre el 30% y el 50% de lo generado, como ocurre en otros deportes.



