Este jueves, se publicó en la página web del Banco Central (BCRA) el dato de intervención del regulador monetario en el mercado de futuros del dólar al 31 de enero del año pasado y los números reflejaron que no tiene posición en esa plaza (o, por lo menos no la tenía hasta hace 25 días). En la City, los analistas interpretan estos números con distintas perspectivas, pero, en general, lo leen como un elemento positivo. ¿Por qué?
Dólar futuro: qué poder de fuego tiene el Banco Central en esa plaza para evitar devaluación
El Banco Central redujo a cero su posición vendedora en el mercado de dólar futuro durante enero. Es un dato positivo para el Gobierno. El mercado explica por qué y qué margen de acción le da.
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El BCRA viene reduciendo su posición en ese mercado desde octubre.
Según dice a Ámbito el economista de la consultora Invecq Juan Pablo Albornoz, “es un buen dato que el Banco Central haya cerrado por completo su posición vendida en derivados (generalmente se trata de casi todo dólar futuro) y que, a pesar de esto, y aun considerando que repuntaron en el último tiempo, las tasas implícitas no tuvieron una suba muy preocupante como sí se observó en varios momentos del 2022”.
Cabe recordar al respecto que, por ejemplo, a fines de julio del año pasado (en medio de la crisis político-financiera) el BCRA llegó a tener una posición corta por más de u$s7.000 millones en esa plaza. “Actualmente, es 0, lo que es un buen dato, sobre todo teniendo en cuenta que el propio acuerdo con el FMI le permite tener una posición corta por hasta u$s9.000 millones”, señala Albornoz.
Así, si bien desde la perspectiva exclusivamente financiera, Albornoz indica que, si el Central quisiera convalidar un salto discreto del dólar oficial, actualmente no tendría pérdidas por sus posiciones en futuros (ya que no tiene), apunta que la dinámica actual de ese mercado demuestra que, de alguna manera, “el ‘compromiso de no devaluar’ que viene pregonando el Gobierno lo ‘compró’ el mercado (incorporó en precios) y no se ve una expectativa devaluatoria sustancial en los contratos más cortos de la curva de futuros de dólar”. Y aclara que, si el mercado no espera una devaluación en el corto plazo, es entendible que el Central se haya corrido de esa plaza.
La tendencia a reducir la posición se viene observando desde octubre del año pasado, cuando la achicó al equivalente a u$s1.340 millones (u$s2.300 millones que, en igual mes de 2021, plena corrida electoral). Acumulaba u$s705 millones en noviembre y cerró diciembre con una posición vendedora equivalente a u$s600 millones.
¿Qué implica que el BCRA no tenga contratos vendidos de futuros?
Entonces, ¿qué significa esta baja a cero de enero? Que “actualmente el Central tiene un margen de maniobra muy holgado para intentar calmar las expectativas devaluatorias, siempre refiriéndonos al dólar oficial desde ya”, explica Albornoz.
Asimismo, el economista y director de Analytica, Claudio Caprarulo sostiene que “el mercado de futuros trae buenas noticias para el Gobierno en estos días, por un lado, porque el sector privado está operando con tasas implícitas que no incorporan un escenario de devaluación de shock”. Aunque menciona que, en el margen en las últimas ruedas, aumentó la tasa para operaciones a partir de la segunda mitad del año.
Y, por otro lado, menciona el hecho de que, tal como se dijo, el Banco Central no tiene posiciones en futuros y señala que “esa es es una buena señal porque le da poder de fuego para los próximos meses, cuando el mercado cambiario pueda recalentarse más y las presiones devaluatorias aumentar”.
Dólar: más poder de fuego para lo que viene
En palabras del economista Federico Glustein: “Lo que puede pasar es que haya una devaluación mayor y se dé cobertura de esos futuros”. Y es que, Albornoz no descarta que, muy posiblemente, se recalienten los tipos de cambio a medida que corran los meses, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un año electoral.
Sin embargo, al mirar los contratos de diciembre y enero, más allá de su muy bajo interés abierto, Albornoz advierte que el mercado sí “pricea” algún tipo de movimiento del dólar oficial. Así, todo indicaría que, a medida que nos acerquemos al proceso electoral, es posible que aumente el interés abierto de estos contratos y que el Central vuelva a tener una posición vendida para calmar las expectativas devaluatorias. Sin embargo, por el momento no lo hace y esa es una buena noticia que habla de una cierta calma en el frente cambiario a la fecha.





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