Una puerta de un avión Fokker F-100 de la aerolínea brasileña TAM se precipitó sobre una concurrida avenida de San Pablo, pocos minutos después de despegar del aeropuerto paulista de Congonhas, utilizado para vuelos de cabotaje. Sólo una casualidad o un milagro hicieron que no se produjeran víctimas fatales ni heridos.
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TAM quiere reemplazar sus Fokker F-100 tras los accidentes que protagonizaron en la última década. El peor de ellos fue en 1996, cuando uno de esos aviones cayó poco después de despegar en San Pablo y provocó la muerte de 99 personas. En 1997, un pasajero fue succionado fuera del avión, y en 2001 otro murió después de la explosión de uno de los motores, siempre en accidentes con esos modelos. Actualmente, TAM tiene 22 de estos aviones en su flota, y anunció dejar de operar con esos modelos en 2010.
El avión, que cubría el vuelo-3040 entre San Pablo y Rio de Janeiro, partió desde Congonhas, ubicado en un área céntrica de la megalópolis brasileña, pero debió regresar a la terminal aérea poco después de su decolaje, esta vez sin su puerta principal. El accidente se produjo a los diecisiete minutos de la partida de la máquina, por lo que no había ganado mucha altura; esto, sin dudas, evitó males mayores dado que -de haberse producido el incidente a la altura de crucero de la aeronave- las consecuencias para el pasaje habrían sido fatales.
Según la cadena televisiva Globo, la puerta cayó cerca de la avenida Ricardo Jaffet, en inmediaciones de unos de los lugares históricos más importantes de Brasil, el Museo de Ipiranga, y en uno de los barrios más densamente poblados de esta ciudad de más de 20 millones de habitantes. La pesada pieza de metal de la aeronave -un Fokker F-100- se desplomó sobre un supermercado sin provocar víctimas.
«La puerta se soltó y golpeó contra un ala del avión. Todo el mundo entró en pánico. Una de las azafatas que estaba cerca de la puerta se tuvo que sujetar para no caer», dijo la estudiante Camila Silva, una de las 79 personas a bordo. Al menos dos pasajeros debieron ser atendidos en el aeropuerto porque sufrieron crisis nerviosas por el accidente.
En una nota oficial, TAM informó que «las causas de lo sucedido están siendo investigadas por los equipos de seguridad de vuelo de las autoridades aeronáuticas y de la propia empresa».