Moscú (Bloomberg) - Los mayores bancos del mundo están aconsejando a sus clientes que acaparen rublos, en una apuesta a que una de las primeras cosas que Dmitry Medvedev podría hacer después de que jure el cargo de presidente de Rusia esta semana es permitir la apreciación de la moneda.
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Merrill Lynch & Co., Goldman Sachs Group Inc. y Deutsche Bank AG pronostican avances de hasta 4% en el primer semestre del año. Dicen que aumentará la presión sobre el banco central para permitir que el rublo se aprecie como forma de frenar la inflación aun a riesgo de afectar las ganancias de los exportadores de petróleo y energía que, según Merrill Lynch, financian más de la mitad del presupuesto federal.
La última vez que el Bank Rossii (Banco de Rusia) -que debe enviar al gobierno los cambios propuestos en política monetaria- permitió el fortalecimiento del rublo fue en agosto, cuando la tasa de inflación era de 8,5%. Ahora está en 13,3%, cinco veces el promedio de la inflación de los países industrializados del Grupo de los Siete.
Dos aumentos en las tasas de interés en lo que va del año no lograron frenar los precios de los consumidores y Rusia «no descarta» permitir la apreciación del rublo, dijo el vicepresidente del Bank Rossii, Alexei Ulyukayev.
El banco central fija el precio del rublo contra una canastade monedas integrada por 0,55 dólar y 0,45 euro.
El año pasado, el banco permitió que la moneda se apreciara contra esa canasta tres veces, en un total de 1,3 por ciento.
El rublo cotizaba a 36,7586 por euro y 23,7603 por dólar ayer en Londres.
Rusia, el mayor exportador de combustible del mundo, se expandió en promedio 7% al año durante la gestión del presidente Vladimir Putin, quien asumió en 2000. La economía crecerá 6,6 por ciento este año, más de cinco veces el 1,2 por ciento que tienen los países del G-7 en promedio, según Merrill Lynch.
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