Durante el primer trimestre del año, el PBI creció 2,6% frente al cuarto trimestre del año pasado y un 2,5% en la comparación interanual. Son datos que se ubicaron levemente por encima de los previstos en el EMAE. Así, según el informe del avance del nivel de actividad del INDEC, durante los primeros tres meses del año se revirtió la tendencia registrada durante el año pasado: producto de la pandemia, en los cuatro periodos se registraron caídas en las comparaciones interanuales, para acumular una merma del 9,9% en el año.
“Frente al cuarto trimestre de 2020, se observaron subas en todos los componentes de la demanda agregada. El consumo privado creció 2,9%, el consumo público 1,4%, la formación bruta de capital fijo 6,1% y las exportaciones (19,2%)”, señaló el organismo, que agregó: “Sin embargo, en la comparación con el primer trimestre de 2020, se registraron caídas en el consumo privado (-0,7% i.a.) y el consumo público (-0,5% i.a.), mientras que crecieron las exportaciones (1,2% i.a.) y la formación bruta de capital fijo (38,4% i.a.)”.
Por el lado de la oferta, en el primer trimestre de este año se destacan los aumentos, respecto al mismo período del año pasado, en construcción (21,3% i.a.) e industria manufacturera (11,4% i.a.) mientras que hoteles y restaurantes descendió 35,5% i.a.
“La evolución macroeconómica del primer trimestre determinó, de acuerdo con las estimaciones preliminares, una variación en la oferta global, medida a precios del año 2004, de 5,5% con respecto al mismo período del año anterior, debido a un crecimiento de 2,5% del PBI y a la variación de 18,8% en las importaciones de bienes y servicios reales”, señaló INDEC.
En tanto que el incremento en la formación bruta de capital fijo se debió al crecimiento de 35,5% de la inversión en construcciones, al aumento de 7,6% de otras construcciones, el incremento de 38,7% en maquinaria y equipo y al crecimiento de 78,1% en equipo de transporte.
“Oficialmente el país estaría recuperándose en términos de nivel de producción de la crisis que supuso la pandemia, con variaciones heterogéneas y un efecto histéresis en términos de empleo y know-how producto del cierre de empresas. Sin embargo, todo parece indicar que el año exhibirá un crecimiento considerable (5,8%), tanto por el efecto del rebote estadístico (5%), como también por mejores precios internacionales de las commodities y una relativa recuperación de la Inversión ante las bajas tasas de interés en términos reales así como también por la amplitud de la brecha cambiaria”, analizaron desde la consultora ACM.
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