12 de diciembre 2002 - 00:00

Acuerda Congreso eliminar gastos por $ 3.570 millones

El Congreso actúo ayer con menos demagogia que Roberto Lavagna y se dispuso a corregir el presupuesto nacional 2003, que sería tratado el miércoles que viene, con una fuerte baja en los gastos y la consecuente disminución del déficit proyectado. Los legisladores eliminaron directamente una partida de $ 3.570 millones sin asignación precisa, que el ministro de Economía incorporó aparentemente para que la dispusiera el próximo presidente, dándole mayor margen de maniobra en sus primeros meses de gobierno. Pero en el Congreso las dudas fueron más que esa intención de Lavagna. El radicalismo exigió que se les diera destino preciso a esos fondos o que fueran eliminados, decisión que se tomó finalmente. Esa suma ahora deberá restarse del déficit original de $ 3.900 millones. De esta forma, el déficit final bajaría a $ 400 millones, pero, gracias a algunos aumentos en partidas, terminará ubicándose cerca de los $ 1.000 millones. El Congreso también se negó a otorgarle permiso al jefe de Gabinete para que pueda redireccionar $ 1.000 millones. Además, Eduardo Duhalde no consiguió que ratifiquen todos los decretos de necesidad y urgencia que emitió desde que asumió para pesificar y regular el funcionamiento del "corralito" financiero, además de la emisión de bonos. Esa medida le hubiera dado al gobierno más fuerza, al convertir los decretos en ley, ante la Justicia.

Acuerda Congreso eliminar gastos por $ 3.570 millones
La Comisión de Presupuesto y Hacienda tenía listo el acuerdo para emitir hoy el dictamen del presupuesto nacional 2003 que sería tratado en el recinto la semana próxima. Diputados y senadores decidieron eliminar finalmente la partida sin asignar por $ 3.570 millones que Roberto Lavagna había incluido para supuestamente dejar libre al próximo gobierno. De esa forma, el déficit original proyectado de $ 3.900 millones debería bajar a $ 400 millones, tal como había recomendado el FMI. De todas formas, esto se cumplirá en parte, ya que el déficit final rondaría los $ 100 millones por aumentos en partidas.

Pero ése no será el único artículo que el Congreso le negará o modificará al gobierno.

• También decidieron eliminar la ratificación de todos los decretos de necesidad y urgencia firmados por Duhalde con relación a la pesificación y el «corralito» financiero, medidas que el Presidente había pedido para salvaguardarlos de fallos judiciales adversos.

• Dentro de los cambios en el proyecto, los diputados y senadores acordaron, en una reunión mantenida ayer entre las dos Cámaras, garantizar los fondos para el pago en el primer semestre del Fondo de Incentivo Docente, que el gobierno ya había dado por eliminado.

• Se incluyeron los fondos para restituir desde el próximo 1 de enero el recorte de 13% en los sueldos públicos y jubilaciones, no así con relación al retroactivo por los meses cobrados con la poda salarial ya que ese tema deberá decidirlo el Ejecutivo a través de un bono.

• Se eliminó del presupuesto una partida de u$s 16 millones en concepto de reparación para la Thyssen por la cancelación de un contrato para construcción de submarinos que luego fue rescindido cuando se disolvió el astillero estatal.

• No fue aceptado, tampoco, el pase de $ 100 millones al Tesoro proveniente de fondos fiduciarios destinados a obras provinciales. En su lugar los diputados establecieron un extraño sistema de préstamos al Tesoro con devolución de los fondos.

• Tampoco estará en el Presupuesto 2003 una autorización al jefe de Gabinete para redistribuir $ 1.000 millones en partidas no identificadas.

• El conflicto en torno al presupuesto de las universidades nacionales fue solucionado finalmente con la inclusión de los fondos para devolver el recorte de 13% sobre los salarios de sus empleados.

•Votación

La emisión del despacho fue acordada ayer entre el justicialismo y el radicalismo que, si bien lo hará con disidencias, le garantiza al oficialismo que el proyecto de Presupuesto se pueda votar en la sesión del miércoles en Diputados y el 26 de diciembre en el Senado.

El compromiso del radicalismo asumido ayer en Diputados fue firmar hoy el dictamen y dar los dos tercios de los votos para tratar el próximo miércoles la iniciativa, clave para apuntalar las negociaciones con el FMI y destrabar otros préstamos del BID destinados a la ayuda social y sanitaria.

Pero a última hora se había complicado la situación, ya que los radicales amenazaron con no votar el presupuesto en represalia por la separación de su cargo de los diputados radicales entrerrianos por parte del justicialismo provincial, en una maniobra que la UCR califica de golpe de Estado, aunque se descontaba que esa decisión no complicaría finalmente la sanción del proyecto.

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