Aerolíneas Argentinas está negociando con provincias y municipios de destinos turísticos para que se hagan cargo al menos en parte de los mayores costos por combustible que hoy debe afrontar la empresa.
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El tema no fue tratado en la charla que mantuvieron el viernes Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán con Néstor Kirchner, dado que el propósito principal del encuentro era oficializar ante el Presidente la salida de Antonio Mata de la sociedad controlante de Aerolíneas. Un día antes se habían encontrado con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, para establecer la agenda que se trataría en el despacho presidencial.
Cabe suponer que la desaparición de la escena de esta figura a todas luces irritativa para el gobierno debería facilitar las negociaciones sobre todas las cuestiones que tienen pendientes el gobierno y la aérea: la aprobación de los últimos cuatro balances, la firma de un decreto subiendo el techo de las bandas tarifarias y la incorporación de uno o dos representantes del Estado al directorio de Aerolíneas, entre otras. En ese encuentro también se habló que el grupo Marsans -de Díaz Ferrán y Pascual- hará inversiones en el sector turístico, sin entrar en demasiados detalles.
Sin embargo, la piedra más grande en el zapato de Aerolíneas son los vuelos de cabotaje, buena parte de los cuales se hace a pérdida. «Hay fuertes quejas de que no ofrecemos frecuencias suficientes para la demanda existente, pero también es cierto que -con las tarifas actuales y el costo del combustible que se disparó- todo vuelo de más de mil kilómetros es deficitario aunque el avión vaya lleno», dijo a este diario una alta fuente de la compañía.
El alto ejecutivo agregó: «Por eso ya nos entrevistamos con los gobernadores de Jujuy, Tierra del Fuego y Chubut, así como con el intendente de Ushuaia, y esperamos hacerlo pronto con sus pares de -por citar apenas algunos- Río Negro, Salta y Bariloche». De hecho, el gobernador salteño, Juan Carlos Romero, ya se hace cargo de hasta 60% de los pasajes de Andes (en caso de que no se llegue a esa ocupación), que cubre la ruta entre Salta y Aeroparque con un avión MD-83.
Objetivo
La negociación -que está llevándose a cabo junto con la Secretaría de Turismo- tiene como obvio propósito tratar de compartir la bonanza que registra el sector turístico en esas áreas del país. Sucede que, al no autorizar el gobierno (al menos hasta estos días) un retoque en el cuadro tarifario de las aerolíneas, la empresa redujo sus frecuencias hacia los destinos más lejanos, lo que provoca las constantes quejas de empresarios y mandatarios de esas provincias. Dado que tampoco el gobierno nacional aceptó compensar esos mayores costos, la única salida que le ven los dueños de la aérea es negociar con los directos interesados.
En otro orden, Pascual y Díaz Ferrán le anunciaron al Presidente que en las próximas semanas comenzarán a arribar seis aviones MD-88 para ampliar la flota de la compañía, y también su voluntad de hacerse fuertes como aerolínea regional. Como se recordará, hace un par de años Air Comet -controlante de Aerolíneas- opera Aerolíneas del Sur en Chile y también tenía el proyecto de constituirse en Perú. Esta última iniciativa «se replanteará», dice la fuente consultada. Este « replanteo» incluiría la decisión de no asociarse con grupo local alguno, según la fuente.
«Queremos reforzar nuestras operaciones hacia y desde países como Perú, Bolivia, Paraguay y sobre todo Venezuela, Colombia y el Caribe, porque vemos que hay déficit de oferta hacia esos destinos. Creemos también que Cuba es un mercado muy atractivo, por lo que retomaríamos los vuelos regulares hacia La Habana. Y vemos una buena oportunidad de poner más vuelos hacia Brasil, a raíz de la crisis que atraviesa Varig», revela el ejecutivo.
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