Aftosa: más que un plan de vacunación
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Sintetizando, analizaré cuál sería el plan a seguir, según mi criterio, para controlar y tratar de erradicar el problema.
Alternativa A
Vacunar indefinidamente en forma anual a toda la hacienda del país proveyendo gratis la vacuna a los ganaderos, sean grandes, medianos o pequeños, con vacuna adquirida por licitación internacional y distribuida a través de agrupaciones gremiales, rurales, cooperativas, etc., como también por veterinarios oficiales y de registro. El costo se cubriría con un impuesto adicional en la guía de venta o traslado de hacienda. Además, a partir del tercer año de lucha, aplicar el rifle sanitario sin indemnización, dado que la vacuna confiere inmunidad suficiente por un año, como para responsabiliza al dueño de los animales por la ruptura de la misma y por la no denuncia inmediata del problema. Luego del primer año, y hasta el tercero, aplicar el rifle sanitario tratando de evitar la diseminación del virus, con el aislamiento cuarentenario de máximo rigor, pagando las indemnizaciones correspondientes.
Alternativa B
Dado que actualmente el problema es grave, aunque zonificado, otro modo de actuar sería: ampliar la zona de control denominada «riesgo intermedio», vacunando en ella por dos períodos semestrales.
Luego, actuar con el rifle sanitario y la cuarentena necesaria sin vacunación, pero indemnizando.
En la zona de control fronterizo, deberá vacunarse impidiendo el movimiento de hacienda hacia el Sur, más allá del límite del Chaco y Santa Fe, incluyéndose los animales para faena inmediata. Una vez controlada la sanidad de las provincias fronterizas, actuar con el rifle y la clausura de los establecimientos afectados, con rigor, indemnizando en todos los casos.
¿Cómo financiar los gastos?
Igual que con el plan de vacunación '90'98, en lugar de pagar vacunas y gastos de aplicación, que demandaron a los productores más de 100 millones de pesos anuales (quizá 150), gravar con 2 pesos/cabeza las guías de invernada y/o faena, con lo que se recaudarían más de 25 millones por año, suficiente para financiar el proyecto en el largo plazo.
Como el primero y segundo año, tal vez sea mayor el gasto que la recaudación, se puede recurrir al BID (Banco Interamericano de Desarrollo) por un crédito que se amortizaría fácilmente a partir del cuarto o quinto año de ejecución.
El Estado ahorraría dinero, y el productor sólo gastaría con los animales que vende. En el caso de los tambos, se aplicaría un gravamen mínimo sobre la leche.




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