11 de septiembre 2003 - 00:00

Ahora Lavagna busca apurar la renegociación de la deuda

En la próxima Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), que comenzará el 23 de septiembre en Dubai, el gobierno argentino presentará su propuesta de reestructuración de la deuda pública y dejaría para mediados de octubre el anuncio de la nómina de bancos internacionales que liderarán el proceso.

De esta manera, el equipo económico se apresta a designar a un grupo de bancos para encarar la renegociación de los más de 95.000 millones de dólares que están en default desde 2001.

Al respecto, cabe recordar que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, están siendo asesorados por el banco francés Lázard Frers, que ganó la consultoría.

Pero ahora el equipo liderado por Nielsen nombrará una serie de bancos de inversión internacionales que trabajarán en la renegociación de la deuda argentina por regiones. De modo que se especula con que recurrirán a las entidades con mayor expertise y presencia en cada región del planeta.

Los acreedores externos aguardan la presentación oficial de la propuesta del gobierno argentino para comenzar a negociar. En forma paralela hay un gran número de acreedores que iniciaron acciones legales ante el incumplimiento de la Argentina respecto al pago de la deuda.

Mucho se ha especulado con el menú de bonos que presentará el equipo Nielsen para seducir a los acreedores, pero lo cierto es que debe tenerse presente que la complejidad de esta reestructuración supera todos los antecedentes conocidos, incluidos el default ruso, el ecuatoriano y el paquistaní.

En el caso argentino, hay involucrados más de 150 títulos de deuda distintos.

El esquema básico con que irá el equipo económico a Dubai consiste en ofrecer tres tipos de bonos, nominados en dólares, euros y yenes para los acreedores externos, mientras que para los locales, principalmente las AFJP, un bono en pesos. De esta manera, en total, se trata de nueve bonos en moneda extranjera y uno en moneda nacional.

Uno de los cuatro bonos externos saldría a la par, pero con un mayor plazo de vencimiento, por lo que la quita estaría implícita en el valor presente (o descontado) del título.

Un segundo bono tendría una quita de capital explícita, y un tercero tendrá su rendimiento atado a la evolución del Producto Bruto Interno (PBI).

Te puede interesar