El ministro Roberto Lavagna adelantó ayer que «estamos ajustando para arriba el pronóstico sobre el aumento del PBI que en setiembre era de 3%, a fines de año 3,6% y ahora estamos hablando de valores de 4%». En una entrevista radial, el titular del Palacio de Hacienda salió a defender su gestión asegurando que esta transición es la más holgada desde el '89.
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Lavagna, que olvida la pesada herencia que deja a quien lo suceda (deuda, tarifas, reforma bancaria, controles cambiarios), recordó que «la Argentina tuvo antes de éste, 19 acuerdos con el Fondo, de los cuales 15 se cayeron rápidamente porque se incumplieron, y los cuatro que se cumplieron fueron de la década del '50 y del '60". Segundo olvido del ministro: durante la gestión de Roque Fernández se cumplió durante 12 trimestres seguidos con las metas pactadas.
«Nosotros preferimos hacer una negociación muy dura, pero que sí se pudiera cumplir», insistió. El titular del Palacio de Hacienda consideró que «el problema fundamental es el empleo» y que «si la Argentina no crece, si no crea empleo, podrá firmar lo que sea en términos de la deuda, pero no habrá capacidad de repago».
«Después de hablar de que había hiperinflación, comenzaron a hablar que la reactivación sería muy transitoria, apenas un veranito, pero no es así y ya lleva tres trimestres», reseñó. El ministro destacó que «una de las cosas que les recuerdo a estos señores es que durante muchos años nos vendieron que la Argentina era un paraíso, sin mirar que se estaba generando desempleo».
«Era un paraíso porque ellos estaban haciendo buenos negocios. Colocaban dinero a tasas del orden de 15% anual en dólares, y para que esas ganancias pudieran realizarse tenía que seguir existiendo la convertibilidad», destacó. Aquí también el ministro olvida que fueron los años de mayor inversión y de aumento en exportación, algo que hoy con el dólar alto que propugna el ministro no ocurre. Lavagna negó ayer que existan compromisos secretos con el Fondo Monetario por lo que no habrá ajuste en la banca pública «ni aumentos de 30 por ciento en las tarifas», como lo exigía el organismo inicialmente. «Algunos dijeron que había compromisos secretos» en cuanto a reestructuración de los bancos públicos y en materia de tarifas, pero «no hay nada distinto a lo que dijimos nosotros, con el ajuste que ya se decidió para gas y electricidad. Nada que se parezca a 30% o a 50% como pedía el Fondo», señaló el ministro antes de que se conociera el fallo de la Justicia que suspendió ayer el aumento de tarifas. Ante el Senado, dijo lo contrario: «hay cláusulas que por razones políticas no se pueden dar a conocer». En el caso de los bancos estatales «todo lo que va a haber es una licitación (para elegir a un asesor externo, que permita) analizar el funcionamiento y permitir reforzar la banca pública».
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