Ayer se dieron a conocer los resultados de la última encuesta del INDEC sobre la situación del empleo en la Argentina. La desocupación bajó a 15,6%, ocho puntos menos que hace un año. Pero 72% de esa reducción es efecto del plan Jefas y Jefes. El resto es trabajo precario, generalmente en negro, producto de la mayor actividad económica. Sale a luz lo poco consistente de la mejora del empleo cuando se analizan los datos de pobreza. Subió a 54,7 por ciento. Ya son 18,8 millones de personas los que se ubican en esta categoría (sus ingresos no alcanzan para adquirir una canasta básica de sólo 232 pesos). Hay ciudades donde la pobreza supera 70%. El 26,3% del total es indigente. Es el resultado de cometer error tras error con medidas económicas. Prohibiendo despidos, se logró que directamente las empresas no contraten personal. Subiendo salarios por decreto, aumentó el trabajo en negro. Postergando reformas -como lograr un acuerdo con acreedores- se demoran inversiones que bien podrían generar puestos genuinos. Empresas y público no demandan crédito ni consumen por incertidumbre. Así, uno de cada tres argentinos tiene problemas de empleo o no lo tiene, o trabaja menos de las horas que quisiera hacerlo. Lamentable.
Esta vez, el INDEC decidió no ahondar en mayores detalles sobre el nuevo empleo como lo hizo en otras oportunidades. En líneas generales, los siguientes fueron los principales movimientos en el mercado laboral que se realizaron entre
• En el último año, se crearon 1.223.000 puestos de trabajo. Esos empleos fueron cubiertos con 763 mil desocupados en tanto otros 460 mil, con nuevos trabajadores que salieron al mercado a buscar un puesto.
• En ese proceso, claro, fueron determinantes los planes de empleo: más de 600 mil de esos nuevos empleos fueron creados por el Estado.
• Desde octubre del año pasado, se crearon 364 mil nuevos empleos. Estos permitieron reducir en 307 mil el número de desempleados, en tanto otros 57 mil se cubrieron con tabajadores que salieron al mercado.
• La oferta laboral, es decir, la población económicamente activa (PEA), ascendió en mayo pasado a 14.393.000 personas. Creció en 460 mil trabajadores activos desde mayo de 2002 y en tan sólo 56 mil desde octubre. Justamente, el bajísimo ritmo de crecimiento en la oferta laboral en los últimos siete meses ayudó a que el desempleo bajara. Por caso, si la cantidad de nuevo empleo creado desde octubre se hubiera correspondido con un crecimiento mayor en la oferta laboral, las cifras de desocupación serían más elevadas.
• Igualmente, pese al poco crecimiento registrado en la oferta laboral desde octubre, la tasa de actividad (que mide el porcentaje de la población total que trabaja o busca empleo) se ubicó en los niveles históricos más altos: fue de 42,9% en mayo recuperando la fuerte caída registrada en mayo de 2002 cuando había llegado a 41,8%.
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