Alemania: Merkel anunció el plan de ahorro más drástico desde la Segunda Guerra Mundial
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Angela Merkel y el vicecanciller Guido Westerwelle durante el anuncio del plan de ahorro.
Aunque confirmó que no habrá recortes de impuestos en este proyecto de ley, el gobierno de centro derecha decidió no elevar el impuesto a la renta o eliminar las tasas preferenciales del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
El gobierno propone eliminar miles de empleos públicos y el Ministerio de defensa estudiará la posibilidad de reducir el personal de las Fuerzas Armadas en 40.000 miembros.
En cuanto a recaudación, el gobierno alemán quiere obtener 2.300 millones de euros extra al año mediante un impuesto a las ganancias de los operadores de plantas de energía nuclear y de un impuesto "ambiental" al tráfico aéreo interno.
Un impuesto a las transacciones financieras debiera recaudar 2.000 millones de euros al año a partir del 2012, señaló Merkel, para luego añadir que las posibilidades de ver un impuesto de esta naturaleza en toda Europa "no son malas".
Merkel debe encontrar un delicado balance para evitar que sus recortes asfixien la frágil recuperación del motor económico europeo.
Además, la autoridad política de Merkel también está en juego. Afectada por un retroceso de la popularidad de su partido conservador y acusada de debilidad de liderazgo en la crisis de la zona euro, necesita recuperar la iniciativa política y presentar un paquete sostenible que los votantes respalden.
Sin embargo, la aprobación del paquete podría no ser una tarea fácil para el Gobierno en la Bundesrat, la Cámara Alta germana, donde la coalición perdió su mayoría en una elección parlamentaria regional del mes pasado.
A esto se suman las crecientes diferencias entre su propia coalición, que quedaron de manifiesto la semana pasada, cuando el partido Unión Social-Cristiana vetó una reforma de salud impulsada por sus socios en el gobierno, el FDP, y la Unión Cristiano-Demócrata, la colectividad de Merkel.



