11 de noviembre 2003 - 00:00

"Algo pasó: desde hace 15 días, se frenaron las ventas"

Roque Fernández. ex ministro de Economía, asegura que en las últimas semanas se advierte un cambio de tendencias. Hay menos ventas de inmuebles y una desaceleración del consumo. Cree que «algo pasó» en la economía y lo relaciona con un cambio en las expectativas de la gente.

Para el ex ministro hubiera sido mejor un mayor superávit fiscal, como pedía el FMI, y salir del default porque así recibiría parte de las inversiones que están llegando a Sudamérica. Es una oportunidad grande que pierde el país porque tener inversiones ahora junto a un precio alto de la soja hubiera creado un clima muy favorable.

• Impacto

El economista piensa que los altos precios de la soja favorecen la recaudación impositiva y su impacto es muy fuerte en algunas zonas del interior, pero el fenómeno no se nota en los grandes centros urbanos.

Estas fueron las declaraciones a Ambito Financiero:

Periodista:
¿Qué opina de las declaraciones del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, pidiendo que no hablen más economistas con ideas liberales?

Roque Fernández: Fueron muy desafortunadas, el ministro no puede hacer este tipo de planteo descalificador de las personas. Si no está de acuerdo con ellos debe criticar la forma en que piensan, pero de ninguna manera pedirles que se callen.


P.:
¿Cree que el país es sojadependiente y que la situación de la economía sería otra si estos precios internacionales no estuvieran tan altos?

R.F.: Desde el punto de vista fiscal, la soja ha beneficiado mucho a la recaudación. También tiene un fuerte impacto en la zona agropecuaria y en determinados lugares del interior del país. Pero en los grandes centros urbanos esta mejora es imperceptible, no se siente, más allá de que haya aliviado las cuentas del Estado.


P.:
Los buenos precios de la soja, como los de cualquier «commodity», no son eternos. ¿La Argentina no debería haber tomado algún tipo de recaudo para que este beneficio no se agote tan rápido?

R.F.: El país nunca tuvo la posibilidad de manejar un sistema anticíclico. Además del mejor precio de la soja se ha dado una reversión del flujo de capitales hacia Sudamérica que la Argentina no puede aprovechar porque está en cesación de pagos. Sería oportuno armar un colchón de dinero a futuro para evitar los ciclos opuestos cuando comienzan a fugarse los capitales. Chile hace un fondo con el cobre para cubrirse de los aumentos del precio del petróleo, por ejemplo.


P.:
Usted dice que no podemos aprovechar las inversiones que están llegando a Sudamérica porque estamos en default. ¿Es más grande el perjuicio por falta de inversiones que el beneficio por el ahorro que hacemos peleando 75 puntos de quita de la deuda?

R.F.: Definitivamente. Esta reversión de los flujos de inversión mundiales hacia Sudamérica tiene un impacto más importante en la economía que este tipo de medidas fiscales donde por tener 3 por ciento de superávit dejamos de atender la deuda y nos quedamos afuera del mundo. Es más importante tener inversión que dejar de pagar la deuda, porque por ese lado llega la reactivación genuina.


P.:
Usted fue ministro de Economía. ¿Negociaría como Lavagna la reestructuración de la deuda externa?

R.F.: No, lo haría en un tono más amigable. Sería más ortodoxo para iniciar las conversaciones. Me fijaría en lo que pasó en Rusia o en Turquía e iría a negociar con esos antecedentes para ver qué puedo conseguir de los acreedores y de los organismos internacionales. No estoy de acuerdo con ir con un planteo de máxima con un bono a 42 años a la par. Deberíamos haber fijado una fecha hasta la cual llegaría la deuda vieja para después ir a una novación (cambiar títulos de la deuda vieja por la nueva) en condiciones más accesibles, reconociendo los derechos de los acreedores. Es un error negociar con un estilo tan confrontativo.


P.:
¿El FMI no debería habernos ayudado a hacer una propuesta más lógica?

R.F.: Yo creo que ésa era la idea, pero los tiempos no dieron. Había que evitar el default con los organismos multilaterales y por esas urgencias no se firmó un acuerdo más amplio y profundo. El FMI quería un superávit mayor a 3 por ciento para que se destinen más recursos a pagar la deuda y eso hubiera sido lo más conveniente porque estaríamos saliendo del default.


P.:
¿Es justo que los bonos en poder de las AFJP que son el dinero de los futuros jubilados tengan el mismo tratamiento que el bonista que prestó a la Argentina como inversión y debe asumir el riesgo?

• Sagrado

R.F.: Aquí me parece que debemos aprender una enseñanza. Lo más sagrado son los fondos de los jubilados, así que deberíamos permitir que se invierta de aquí en más en activos más seguros como los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Más que mirar hacia atrás por los títulos públicos en default, deberíamos mirar adelante y eximir al jubilado de prestarle al Estado, si no le pagan lo que ya prestó.

P.:
¿Cree que la inversión aumenta a un ritmo de 35 por ciento como dijo el ministro de Economía?

R.F.: Creo que Lavagna se refirió a la inversión en las pymes. Lo que yo veo, y esto es por el relato de empresarios, es que hace poco más de 15 días la actividad económica se frenó. Ya no se venden lotes ni propiedades al ritmo del mes pasado y eso frena la reactivación. También se desaceleraron las ventas en otros sectores. Algo pasó. Creo que se debe a que las expectativas cambiaron un poco.


P.:
¿Cómo ve la renegociación de las tarifas?

R.F.: Creo que todo nuevo gobierno tiene el derecho de examinar los contratos. Lo que no puede es demorar una resolución porque crea inseguridad jurídica y eso afecta a la inversión de mediano y largo plazo que se busca captar.


Entrevista de Luis Beldi

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