Un remate de 8% en el Merval, con un volumen que volvió a quebrar marcas y quemar etapas, dio por resultado una semana totalmente opuesta a otros recintos referentes. Buenos Aires rozó 9% de aumento en sus precios ponderados, cuando el Dow decaía 1,2%; y el Bovespa, 2,5 por ciento. Una brecha tan amplia, como para saber que lo que se vive por estos lares es un microclima por temas locales y puntuales, a la vista de todos. Después de quedar algunas ruedas como en suspenso, esperando, la plaza retomó su marcha ascendente, y el dinero necesario surgió en el volumen, y todo lo derivado se explica a sí mismo.
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El viernes hubo variantes, a favor, en cuanto a ver un decaer del estrellato ejercido por Grupo Galicia y que, sin dejar de ser importante, se corrió para dejar paso a una levantada fuerte de otras líquidas, llámese Acíndar -con 7 por ciento en el día- o Petrobras, que consumió más de siete millones de papeles, unos 25 millones de pesos de efectivo.
Ya hay que hablar de grandes sumas en el mercado que, al restarle los 13 millones de pesos en certificados, supo operar el viernes con unos $ 128 millones y trascendiendo todo lo conocido en el año. Una demanda que parece haberse renovado y un efecto «irrigación» que vio derramar lo salido de Galicia en estos días, sobre otros papeles.
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