Amigos del alma
Paolo Rocca quedó sin su empresa en Venezuela: su amigo Hugo Chávez cumplió con su amenaza y la reestatizó. Rocca creyó estar a salvo del estatismo bolivariano; después de todo, su amigo Néstor Kirchner había viajado a Caracas para interceder por él. Ayer esas amistades probaron no ser tan profundas: los llamó por teléfono y les mandó cartas. Pero ni lo atendieron.
-
Desequilibrios externos: qué dice el FMI sobre las políticas industriales, los aranceles y el ajuste macro
-
Inflación: prevén que en abril se cortará la racha alcista de 10 meses y el IPC perforará el 3%
Paolo Rocca
Ayer Rocca debió volver a levantar los teléfonos para tratar de aventar un problema que, a esta altura, parece insoluble. Y el gobierno argentino parece entenderlo: la Presidente no respondió el llamado.
A Chávez, en cambio, le mandó una carta abierta en la que le recuerda las mejoras introducidas en Sidor desde su privatización y le pide que intervenga para solucionar el conflicto con sus empleados. Después de recordar mejoras a jubilados e incorporación de 600 nuevos trabajadores, de insistir en su oferta de aumento salarial de 130% y de recordar los excelentes vínculos entre Venezuela y la Argentina, Rocca le pide a Chávez que participe «con el mayor sentido de responsabilidad a fin de que se mantengan los contactos entre Ternium y el gobierno nacional, a fin de superar la coyuntura existente desde hace más de un año.
Es dable pensar que por estas horas el principal empresario de la Argentina debe estar preguntándose de qué le vale ser uno de los hombres de negocios que menos problemas le trajo al matrimonio presidencial. Rocca, junto con el azucarero Carlos Pedro Blaquier, es el artífice desde las sombras del ilimitado y permanente apoyo de la Unión Industrial Argentina al gobierno de los Kirchner. No es un absurdo suponer que el heredero de Roberto Rocca se plantee la utilidad de pactar con gente tan poco confiable como el bolivariano, pero también sobre la real influencia que -más allá de pingües negocios para ambas partes en la negociación de bonos de la deuda argentina-tienen los Kirchner sobre las decisiones de Chávez. Aun cuando éstas afecten de manera directa intereses argentinos.



Dejá tu comentario