Hasta hace poco éramos un país soja-dependiente. Cayó el grano 54% en precio, después de aportarle mucho dinero al accionar populista del gobierno, pero ahora aparecen los chinos para que siga la suerte de Néstor Kirchner. Ayer detuvieron en el Chaco una avioneta en aterrizaje clandestino que ingresaba al país 8 ciudadanos chinos ilegalmente cobrándoles 3.500 dólares a cada uno. Hace 70 días, en Jujuy, fue detenido otro micro con 25 ciudadanos chinos ilegales. Quienes esperaban al contingente del Chaco huyeron en varios autos disparando armas pesadas o sea que hay organizaciones fuertes ingresando asiáticos al país.
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Hoy pareciera que fuéramos a la chino-dependencia, aunque ayer gente aquí del país asiático se escandalizó por las versiones en la prensa y las exageraciones del propio gobierno sobre lo que serían simples tratados comerciales en trámite.
Pero hoy la moda es China y hasta el humor se sumó. Decía ayer un diario que Mauricio Macri para subirse antes al tren amarillo aprovechó la renuncia del director técnico de Boca, Miguel Brindisi, y designó de apuro en reemplazo al «Chino» Benítez.
Más allá del humor, es probable que el gobierno se entusiasme demasiado con este tipo de posibles soluciones externas encaminadas de un país. Es típico de gobernantes populistas incapaces de crear clima para inversiones internacionales generalizadas. Le pasó a la pésima administración de Raúl Alfonsín en los '80 cuando se entusiasmó con acuerdos directos con Italia. A eso sumó el accionar de su canciller Dante Caputo, que llegó a pergeñar un acuerdo monstruo de pesca sobre el Mar Argentino con la todavía vigente Unión Soviética. Ambos casos terminaron en un fiasco.
La única diferencia ahora es que un acuerdo de la Argentina con el despertar chino y su avidez de importar materias primas y alimentos es bastante coherente, aun si se la hubiera exagerado.
Pero algo hay. El presidente de China, Hu Jintao, recibirá los máximos honores del protocolo argentino. Como no ocurría desde el arribo de George Bush (padre) cuando era presidente de EE.UU. Inclusive a su esposa en la Cámara de Diputados le darán el famoso palco de honor que usaba Eva Perón. China exige que nadie conozca antes el discurso de Jintao -también como hizo Bush aquí- por lo cual habrá que contratar en el Congreso traducción simultánea.