28 de noviembre 2002 - 00:00

Anularon parte del procesamiento ilegal contra el sacerdote Grassi

La Cámara de Apelaciones y Garantías de Morón anuló ayer el procesamiento del padre Julio Grassi, por los cargos de abuso deshonesto y corrupción de menores que le imputó el testigo de identidad reservada identificado como «Gabriel».

Por lo tanto, el sacerdote quedó -por ahora-únicamente procesado por un presunto hecho de corrupción de menores, que supuestamente fue presenciado por el testigo de identidad reservada «Ezequiel», aunque la Justicia nunca pudo identificar a la supuesta víctima de ese episodio.

En su dictamen el Tribunal consideró que los tres hechos que tenían como víctima a «Gabriel», y que formaron parte del sustento jurídico con el que la fiscal Rita Bustamante pidió el procesamiento y prisión preventiva del sacerdote «no pueden ser tomados como válidos».

Según la Sala I de la Cámara de Apelaciones de Morón, la fiscalía debió haber revelado la identidad del denunciante, quien actualmente tiene 19 años, (o sea, no es técnicamente un «niño» según la legislación universal) y por lo tanto figura como persona completamente responsable para la legislación penal.

Al no hacerlo, la fiscalía incurrió en la violación del derecho Constitucional de defensa en juicio que debía tener el padre Grassi. Es decir, durante su indagatoria -la más importante oportunidad de defensa de un imputado-la fiscal Bustamante debió hacerle conocer a Grassi quién era su acusador y por ende, permitirle realizar el des-cargo o la aclaración de los hechos.

En otras palabras, los defensores de Grassi tendría que haber tenido la oportunidad de interrogar al testigo y hasta carear a «Gabriel» con el sacerdote.

• Recomendación

Nada de esto ocurrió, por el contrario la fiscal Rita Bustamante sometió al creador de la Fundación Felices Los Niños a un interrogatorio inquisidor durante más de 8 horas y media, e inclusive le recomendó leer «El Proceso» de Franz Kafka, que es como decirle que va a ser condenado sin importar si es inocente o culpable.

Pese a todas estas irregularidades, la jueza
Mónica López Osornio igualmente decidió procesar a Grassi, aunque le concedió una libertad restringida (en un intento de mostrar la benignidad de un juzgado parcial de Morón).

La situación, por demás ilegal, llevó a los defensores a pedir ante la Cámara de Apelaciones de Morón la nulidad de la declaración del testigo «Gabriel» y de todo lo actuado ulteriormente en relación a los hechos que él manifestó.

Finalmente,
ese tribunal le dio ayer la razón a los abogados defensores encabezado por el abogado Jorge Sandro. De este modo cayó el procesamiento del sacerdote y se anuló la primera declaración indagatoria que realizó.

Juristas evaluaban ayer que el proceso contra Grassi prácticamente está cerrado. Afirmaban que
es nulo todo lo actuado hasta el momento y que por lo tanto cae la medida de la jueza López Osornio y toda la de la fiscal Bustamante. Esto porque para dictar sentencia es necesario una indagatoria válida.

Y sostenían que
si se prueba que «Ezequiel» fue traído al expediente como consecuencia de una actividad de la fiscal relacionada con la primera indagatoria del padre Grassi respecto de «Gabriel» debería caer el testimonio de «Ezequiel» y por ende el procesamiento.

• Luego de este fallo, la única forma de interrogar a Grassi es levantando el secreto de identidad de «Gabriel». Es decir comenzar con el caso nuevamente, empezar todo de fojas cero.

• Si la fiscalía accede a develar el secreto, podrá haber un careo entre el padre Grassi y el mencionado «Gabriel», con lo cual éste quedará expuesto ante el sacerdote que
podría saber si es la misma persona que intentó extorsionarlo un día antes (22 de octubre) de la emisión del programa «Telenoche Investiga».

• Si el padre Grassi lo reconoce como su extorsionador, «Gabriel»
pasará de ser denunciante a denunciado, y por lo tanto todo lo que diga perderá sustento legal.

• No será palabra contra palabra, porque
el sacerdote tiene al menos cuatro testigos que estuvieron presentes el día en que extorsionador apareció en la Fundación y le reclamó di-nero al sacerdote para darle información sobre lo que iba a emitir el programa «Telenoche Investiga» y eventualmente parar la emisión.

Recuérdese que Gabriel, apareció con el rostro oscurecido afirmando que fue abusado sexualmente por el sacerdote cuando tenía 14 años.

• Queda aún pendiente el procesamiento por
«Ezequiel», que ya fue apelado y que será revisado por la misma Cámara. Por esta cuestión, aún subsisten las restricciones impuestas al sacerdote. Esto es ir a la Fundación en un horario limitado y concurrir el primer día hábil de cada mes ante el juzgado de Morón.

Anoche, se evaluaba como muy posible que los
abogados también reclamen levantar el secreto de identidad del testigo «Ezequiel». Afirman que el sacerdote Grassi, tiene derecho a saber quién lo acusa.

Te puede interesar