14 de mayo 2001 - 00:00

Anunciarían acuerdo para renegociar por aeropuertos

El gobierno y Aeropuertos Argentina 2000 firmarían en los próximos días un acta acuerdo para encauzar la renegociación del contrato de la concesión aeroportuaria. Según fuentes empresarias, hay un preacuerdo con el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, para que la revisión contractual se haga a partir de tres parámetros:

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La rebaja de las tasas aeroportuarias.

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El cambio del criterio de inversión fijado en el contrato original que establecía montos fijos por aeropuertos con determinado cronograma, y multas en caso de incumplimiento, por el criterio de determinar la categoría de cada aeroestación en base a tráfico de pasajeros, y fijar etapas para que en cada una se llegue a los estándares internacionales.

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La revisión de la ecuación económico-financiera del contrato, incluido el canon comprometido al momento de la privatización.

La posibilidad de que el acta acuerdo se firme rápidamente fue relativizada por voceros oficiales. Según éstos, hay una intención de renegociar en base a esos parámetros, pero el presidente de AA 2000, Eduardo Eurnekian, pondría otros requerimientos sobre la mesa que dificultarían firmar el acta en lo inmediato.

De todas formas, en apariencia, la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, esperaría el anuncio sobre la baja de las tasas aeroportuarias como moneda de cambio con los españoles de la SEPI, que manejan Aerolíneas Argentinas, para que bajen sus exigencias sobre reducción de personal y convenios y poder arribar a un acuerdo entre la empresa y los gremios, antes del miércoles, cuando vence la conciliación obligatoria con los técnicos, que ya hicieron 9 días de paro tras sufrir unos 500 despidos. Sería con todo sólo un anuncio. La ministra no podría ofrecer rebajas concretas, porque nadie cree que AA 2000 acepte bajar las tasas ahora, antes de que se renegocie todo el contrato, y sólo a cambio de promesas.

Sin propuesta

Pero el contexto es mucho más complicado, porque a la vez Eurnekian (no AA 2000, que incluye a los italianos de la SEA y hasta 2004 a los norteamericanos de Ogden) es el único que mostró interés por Aerolíneas. Y aunque el propio ministro Cavallo alentó de entrada y respaldó públicamente esa posibilidad este fin de semana, Eurnekian no tiene todavía una propuesta, pero ya dijo que sólo se hará cargo de Aerolíneas cuando esté «saneada», es decir sin pasivos.

Nadie sabe cómo puede lograrse esto, porque Aerolíneas acumula un pasivo de más de 900 millones de dólares, buena parte por deudas con la propia SEPI. Nadie cree que el gobierno español se vaya a ir de Aerolíneas, sin pedir por lo menos un «sacrificio» por igual monto del gobierno argentino. Hay quienes creen además que Eurnekian pediría algo a cambio de salvar al gobierno del problema de que cierre Aerolíneas, pero no queda claro qué pedirá porque ya sabe que el Estado argentino no pondrá dinero.

Reclamos


AA 2000 tiene pendiente una deuda con el Estado que supera los 100 millones de dólares por cánones impagos, y a la vez presentó reclamos por presuntos incumplimientos del contrato por otros 200 millones. De ese monto, un dictamen de febrero de la SIGEN sólo reconoció 18 millones.

En la reunión que mantuvieron con la comisión bicameral del Parlamento la semana pasada, el ministro Bastos y el secretario de Transporte,
Jorge Kogan, este último dijo que se verificarán de nuevo todos los reclamos del concesionario, en especial aquellos sobre los que la SIGEN no se pronunció, informando que carecía de elementos de juicio para hacerlo. Pero la deuda por el canon no se puede poner en la misma mesa de negociación de Aerolíneas, porque por esta empresa Eurnekian va solo o con otros socios, pero no con los accionistas de AA 2000.

Algo similar ocurre con las concesiones de los free shops y los depósitos fiscales. Después de fuertes enfrentamientos entre el Exxel, que tiene esas concesiones hasta 2010, y AA 2000, ambas empresas llegaron a un preacuerdo para que el primero se quede con los free shops hasta que termine la concesión de aeropuertos en 2030 y AA 2000 con los depósitos fiscales. En ambos casos, el Estado sigue manteniendo una participación accionaria que en principio, según se dijo durante la gestión Machinea, se adjudicaría directamente al Exxel y AA 2000, según la empresa. Pero todo eso está bajo estudio de una comisión que preside
Enrique Paixao y que todavía no se pronunció. Y, además, también es un acuerdo que favorece a AA 2000, no a Eurnekian, por lo cual tampoco puede enlazarse con la propuesta por Aerolíneas.

De este modo, todo termina resultando poco claro. A lo que hay que agregar que funciona además la Comisión 301, formada por decreto presidencial para solucionar «los conflictos aeroportuarios», que preside
Antonio Hernández. En la bicameral, Bastos y Kogan dijeron que la comisión se dedicaría a revisar los reclamos de AA 2000 y la deuda con el Estado, mientras la renegociación del contrato la haría el ministerio.

Sin embargo, Hernández dijo a este diario que «el mandato presidencial es revisar toda la problemática aeroportuaria» y que la comisión no va a expedirse sólo sobre la deuda. En cuanto a ésta, agregó, no puede haber un pronunciamiento inmediato porque
«es un tema que fue estudiado por varios organismos, incluida la SIGEN, que tienen muchos empleados y trabajaron seriamente, y nosotros sólo somos tres personas que estamos ad honorem».

Protagonista

No se entiende cómo terminará jugando en lo que vendrá esta comisión, formada por un decreto firmado durante el fugaz paso de Ricardo López Murphy por Economía e impulsada en su origen por el actual secretario presidencial, Nicolás Gallo. Hay quienes creen que el tema Aeropuertos-Aerolíneas-Edcadassa e Intercargo es una problemática en la que Cavallo es y será protagonista, más que Bastos.Y que el tema le interesa personalmente al ministro de Economía por la expectativa de que sería un costado para generar fuertes inversiones, además de la compra al Estado de las acciones en free shops y depósitos fiscales, que serían fondos «cash» en medio de la crisis financiera.

Pero las dudas sobre este megaproyecto son muchas, empezando por lo que realmente quiere hacer Eurnekian con Aerolíneas hasta cómo jugarán los italianos de la SEA, siendo que Ogden ya cedió sus derechos accionarios al empresario argentino, aunque retiene las acciones por tres años más porque así lo determina el contrato. Tampoco se sabe qué puede dar el Estado para que el presunto proyecto se concrete, acotado como está por lo que marca el contrato original de aeropuertos y las presiones de las empresas norteamericanas de aviación para que se abra el mercado argentino, mientras ya están empezando a dar competencia.

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