-Los "indignados residuales" (los que van quedando de los ocupantes de plazas y espacios públicos en las grandes ciudades españolas) siguen con una presencia muy menguada en la Puerta del Sol (ningún madrileño de hoy la llama de otra manera que "Sol" a secas, denominación que se refleja incluso en los carteles a la entrada del Metro).
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Su número ha menguado de manera notable, un poco por el natural desgaste de estos movimientos callejeros, otro porque ha comenzado ya la temporada estival y muchos se han marchado a las playas a buscar trabajo de temporada, y un poco más porque las organizaciones cercanas al Partido Popular han retirado a sus militantes de la calle, con la cuasi certeza de que ganarán las próximas elecciones presidenciales. De hecho, el PP no pasa un día sin reclamar que se adelanten los comicios.
-La gran pregunta hoy en este país es qué hacer con los deudores hipotecarios que, estallada la burbuja, no están en condiciones de pagar las cuotas. La propuesta más concreta que se escucha en el mercado financiero es la solución "a la americana": que los deudores devuelvan las propiedades a los bancos que emitieron las hipotecas, y queden con una foja crediticia "limpia". La otra gran pregunta que surgirá de aprobarse este criterio es qué harán los bancos con el stock de propiedades que inundarán sus carteras. ¿Será, quizás, una buena oportunidad para (ahora sí ) invertir en propiedades en España, a precios que no se repetirán? Los diarios traen ofertas de urbanizaciones en las afueras de esta ciudad, terminadas y a ocupar, a valores que hoy en Buenos Aires se pagan en el pozo o incluso pre-demolición.
-Ya está en venta la nueva camiseta del Barcelona, con dos novedades no menores: las listas azul y grana van en un degradé de tamaño; arriba las granates arrancan finas y terminan en la cintura más gruesas, y lo contrario pasa con las "blau". Novedoso, no necesariamente bonito y definitivamente alejado de la tradición. La otra novedad es la presencia en su frente de la publicidad de la "Fundación Qatar", el fondo de inversión oficial de ese emirato árabe. Es la primera vez en su historia que los "culé" aceptan poner un aviso comercial en su pecho. La anterior presencia, Unicef, quedó relegada por imperio de los petrodólares, a la parte baja del espaldar de la camiseta. Todo un símbolo.
-Protocolo pero no mucho. Por una de esas casualidades que no suelen producirse demasiado a menudo, el ex presidente español José Maria Aznar (de fuerte presencia mediática por estos días en la Península) y el ex canciller Jorge Taiana coincidieron en el sector "bussiness" del vuelo 6844 Ezeiza-Madrid que partió el jueves pasado, con hora y media de atraso. A Aznar le tocó la segunda fila ventanilla, y a su lado se sentó su secretario. Pasillo de por medio, también en la fila 2, se acomodó Taiana, separado del ex mandatario por no más de un metro. Pese a la cercanía, ni se saludaron. "No se vieron", dijo uno de los pasajeros que compartía la cabina con ellos. Esta hipótesis quedó descartada cuando Aznar y Taiana cruzaron sus caminos de ida y de vuelta al toilette del Airbus 340-600, y cuando el ex funcionario K le cedió el paso a Aznar para que éste descendiera primero del avión. Ni un hola ni un hasta la vista. Claramente, el actual gobierno argentino (aún a través de sus miembros pasados) no tiene en sus oraciones al partido que podría volver a gobernar España en el futuro cercano.
-Miles de gays y lesbianas coparon el centro de Madrid el viernes y el sábado a la noche, para celebrar su fiesta anual en esta ciudad. En Gran Vía y Callao se instaló un escenario desde donde DJ's "tocaron" techno music y marcha, y hubo algunos número musicales en vivo; hasta la madrugada, miles de personas bailaron y se divirtieron sin incidentes. Sin embargo, el epicentro de los festejos estaba a unos 800 metros de allí, entrando en "Chueca", el barrio que se acomoda entre Gran Vía y Braganza, detrás del edificio del Ejército, y donde esta alegre comunidad se ha asentado hace ya varias décadas: por sus estrechas callejuelas era literalmente imposible circular por la aglomeración.
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