24 de septiembre 2001 - 00:00

Apoyo al acosado líder paquistaní

Islamabad, Pakistán (EFE, ANSA) - La decisión tomada ayer por Washington de levantar las sanciones impuestas en 1998 a Pakistán por efectuar pruebas nucleares supone un importante respaldo a la actitud del presidente militar Pervez Musharraf de alinearse con Estados Unidos tras los atentados terroristas a Washington y Nueva York.

A pesar de las fuertes presiones internas de la oposición extremista islámica de Pakistán, el gobierno de Musharraf, reafirmando su postura, recibirá hoy a una delegación militar estadounidense de alto rango que expondrá los planes del Pentágono de invasión a Afganistán.

Los servicios secretos paquistaníes en la última semana brindaron a Estados Unidos información esencial sobre las posiciones militares del régimen talibán -al que anteriormente protegían- y de la organización del sospechoso Osama bin Laden, Al-Qaeda. Además, Musharraf se comprometió a ceder su espacio aéreo para la respuesta norteamericana a los atentados. Ambos aspectos pueden ser básicos en el momento en que Estados Unidos desencadene la anunciada operación antiterrorista.

El levantamiento de las sanciones comerciales dispuesto ayer, que además también beneficia a la India, les permitirá a ambos países volver a acceder al crédito y a participar del comercio de armas.

Musharraf, por su parte, se reunió el sábado con los gobernadores y los jefes de Policía de todas las provincias del país para transmitirles instrucciones precisas si se repiten los violentos incidentes del pasado viernes, protagonizados por los radicales islámicos pro talibanes. El control de la situación interna es un serio desafío frente a unas fuerzas armadas paquistaníes muy influenciadas por los grupos extremistas.

El secretario de Estados norteamericano, Colin Powell, confió ayer en que la situación interna paquistaní permanecerá «estable» y que no le «preocupa el programa nuclear» de ese país.

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