29 de mayo 2003 - 00:00

Aprobaron con cambios impuesto a combustibles

El Senado aprobó ayer el proyecto de ley que modifica el impuesto a los combustibles, por el que de ahora en más éstos quedarán gravados con una tasa porcentual sobre el precio de venta, en lugar de la suma fija que se aplica actualmente. Pero junto con ese cambio, la iniciativa establece un tope fijo mínimo de impuesto que se deberá tributar por litro de combustible, para proteger la recaudación de una baja en el precio internacional del petróleo, tal como está sucediendo en la actualidad. Por lo tanto, el cambio en el tributo no operará en la práctica inmediatamente.

La modificación establece que la nafta con o sin plomo de hasta 92 RON será gravada con una tasa de 70%, en tanto las naftas de más de 92 RON, así como la virgen, la gasolina natural y el solvente, tributarán 62%.

El proyecto establece, además, que el gasoil, el dieseloil y el querosén serán gravados con un porcentaje de 19% sobre el precio de venta.

Sin embargo, el proyecto establece que ningún tipo de nafta podrá tributar menos de 0,5375 de peso por litro, en tanto gasoil, dieseloil y querosén no pagarán un impuesto menor que 15 centavos por litro.

• Zonas de frontera

El proyecto faculta, además, al Poder Ejecutivo para establecer alícuotas diferenciadas para los combustibles que se consumen en zonas de frontera, con el objeto de corregir asimetrías originadas en las variaciones del tipo de cambio, algo que fue duramente criticado por su amplitud por el radical Raúl Baglini.

Ayer estuvo a punto de naufragar nuevamente la votación -hace meses que espera tratamiento en el Senado y ahora vuelve a Diputados- cuando el bloque PJ reconoció que algunos de los artículos del proyecto podrían bajar los niveles de control sobre la evasión en el mercado de naftas. Inclusive el pampeano Carlos Verna, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, reconoció en el recinto que la ley debía votarse por pedido del FMI, pero que el mecanismo de fijación de la base imponible de liquidación que establecía era imposible de controlar.

Baglini criticó durante el debate el proyecto y dijo que «diluirá la base imponible y empeorará el control de la evasión», ya que, a su juicio, facilitará maniobras que denominó «sopa de naftas» y alentará fraudes contra el fisco en las zonas de frontera: «Si se aprueba esta ley habrá que declarar de interés nacional la fabricación de tela para trajes a rayas», dijo en relación con la promesa presidencial de encarcelar evasores.

Dentro de las modificaciones introducidas ayer en el recinto se decidió establecer en forma automática la obligación de la AFIP de fijar el precio de referencia sobre el que se debe pagar el tributo cuando hubiera una diferencia manifiesta entre el precio de venta en el mercado y lo liquidado por el tributo.

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